Compañías que conectan Rosario con el interior de la provincia advierten sobre la inviabilidad del servicio sin una recomposición de precios, citando aumentos en el combustible y caída de pasajeros.
Las empresas de transporte interurbano que operan en la provincia de Santa Fe han solicitado un aumento tarifario de entre el 35% y el 40%, argumentando una situación económica límite que pone en riesgo la continuidad de los servicios que conectan Rosario con el interior santafesino y localidades de provincias vecinas.
Según los representantes del sector, la tarifa no se actualiza desde agosto del año pasado, mientras que los costos operativos han escalado significativamente. Lilian Garnica, titular de la empresa Tata Rápido, detalló que el precio del combustible ha tenido un incremento del 72% desde agosto, a lo que se suman paritarias salariales que crecieron un 25% en promedio. «Sin recomposición tarifaria, la ecuación no cierra», afirmó Garnica.
La crisis ha llevado a varias empresas a implementar recortes en sus frecuencias y servicios. Tata Rápido redujo entre un 18% y un 20% sus viajes, mientras que otras compañías como Interbus, Transur, Central Alcorta, General Guemes y Los Raqueles han tomado medidas similares, suspendiendo incluso servicios completos.
Roberto Moretti, socio gerente de Interbus SRL, aportó otro dato crítico: «El 55% de nuestros pasajeros tiene Boleto Gratuito, el 30% atributos sociales y sólo el 15% restante paga el boleto entero. Con estos números es totalmente inviable seguir funcionando».
Para que un aumento tarifario se concrete, debe ser autorizado y firmado por el gobernador de la provincia, Maximiliano Pullaro. Los empresarios aseguran mantener un «constante diálogo» con las autoridades provinciales, aunque hasta el momento no han obtenido una respuesta concreta.
