Santiago Caputo lidera el Comando Celestial, que enfrenta a la Triple M en una disputa por el control político y económico, según un análisis de Jorge Asís.
Según un análisis de Jorge Asís, al mando de Daniel Parisini, conocido como Gordo Dan, los “montos” ultraliberales del Comando Celestial son conducidos por Santiago Caputo, a quien denomina “El Neo Giacomini”, discípulo esotérico de Benjamín Solari Parravicini.
Los ultras, según el texto, le marcan la cancha a Javier Milei, a quien Asís llama “El Tertuliano”, que preside el Gobierno de Consultores. “Al señor presidente le mienten”, dijo el Gordo Dan, según se cita.
Sin importar la intermediación de los demócratas voluntariosos, los ultras declaran la guerra virtual contra la Triple M, que contiene a los primos Menem (Lule y Martín), protectores de la señora Karina Milei, a quien Asís denomina “La Guantanamera”. Lule es el escudero fundamental de la Guantanamera, armador que tiene todos los pueblos del país dibujados en el cerebro. Martín preside la Cámara de Diputados.
Mientras tanto, la señora Patricia Bullrich, a quien Asís llama “la Montonera del Bien”, produjo frecuentes rupturas desde los ’70. Según el análisis, corresponde que se aleje pronto del Tertuliano.
El texto sostiene que la “batalla cultural” deriva hoy en el litigio intenso de los posts, y que se trata de otra copia de las internas peronistas. El Comando Celestial contra la Triple M agudiza la degradación del Gobierno de Consultores y genera que el Tertuliano no pueda ser reelegido.
Asís afirma que los empresarios melancólicos que participaron del acierto conceptual de Mauricio Macri, a quien llama “el Angel Exterminador”, se convencieron de que “el loco no puede reelegir”. La alternativa que surge es revalorar a Mauricio, aunque consideren que los había traicionado.
En el peronismo, según el análisis, aguardan que los ultraliberales se masacren entre sí para organizar la propuesta política con Axel Kicillof, a quien llama “El Gótico”, o Sergio Uñac, Gerente de Banco, o Gerardo Zamora, el Carapálida, o Sergio Massa, “El Profesional”, con la llave de la cancelación de la norma que impide a los minigobernadores presentarse a más de una reelección.
Al cierre del despacho, el Tertuliano se desperdicia en la placidez del retroceso mientras los montos ultras del Comando Celestial se radicalizan en las redes contra la Triple M. “Lo que se juega, Rocamora, es la Hidrovía”, concluye el análisis.
