El Concejo Municipal de Rosario aprobó un pedido de informes para conocer el estado de las obras del Emisario Sur y el Emisario 9, por donde se descargan efluentes cloacales al río Paraná.
El Concejo Municipal de Rosario aprobó este jueves un pedido de informes para determinar el estado de las obras previstas en el Emisario Sur y el Emisario 9. Por estos conductos se descargan aproximadamente 350 millones de litros de efluentes cloacales sin tratamiento previo de gran parte de Rosario directamente al río Paraná.
Los concejales peronistas Pablo Basso, autor de la iniciativa, y sus compañeros de bloque Mariano Romero y María José Poncino, solicitaron una participación activa del Ejecutivo municipal en el tratamiento de efluentes. Las obras fueron licitadas en marzo por el gobierno provincial.
La licitación se realizó en el marco del Plan de Renovación de Redes de Agua Potable y Cloacas 2024-2027, destinado a brindar una solución estructural al sistema del Emisario Sur de la ciudad de Rosario. Según se anunció, la intervención beneficiará a una amplia zona del sur y oeste de la ciudad.
El concejal Basso afirmó que hasta el momento solo se efectuaron tareas superficiales y menores en relación con la envergadura de la obra, proyectada en tres etapas. En declaraciones a La Capital, sostuvo: «Lo que planteamos es el contraste de lo que parece ser la prioridad de la gestión con la persistencia del parque acuático en La Florida, cuando en el sur de la ciudad se descargan efluentes cloacales e industriales sin ningún tratamiento y sin siquiera entubar ese pequeño brazo de descarga».
El edil agregó que «la falta de participación del municipio en la empresa Aguas Santafesinas, encargada de los servicios sanitarios en la ciudad, lo hace con muchas falencias y al municipio no parece preocuparle, ya que las prioridades que tienen el Ejecutivo están muy lejos de acercarse a este tipo de obras».
Basso también pidió discutir la falta de una planta de tratamiento de efluentes cloacales en la ciudad para mejorar la calidad de vida de los rosarinos y proteger la biodiversidad del Paraná.
Según el proyecto, el Emisario Sur transporta al río efluentes cloacales y agua de lluvia. Durante tormentas intensas, puede evacuar hasta 110 metros cúbicos de agua por segundo. El tramo final, ubicado a la altura de avenida Uriburu, colapsó en 2018 debido al deterioro de la antigua estructura metálica afectada por la corrosión.
El plan de obras contempla la construcción de dos nuevos conductos rectangulares de hormigón armado, de aproximadamente 3 metros de alto por 5 metros de ancho y unos 550 metros de longitud, con una vida útil estimada superior a los 100 años. También se prevé la construcción de una cámara vertedero para separar líquidos pluviales de efluentes cloacales y se incorporarán protecciones especiales en el punto de descarga al río Paraná.
La tercera etapa del programa incluye la construcción de una estación de bombeo, una planta de tratamiento y un emisario subfluvial, para gestionar los líquidos pluviocloacales provenientes de la cuenca del Emisario Sur, separando los efluentes cloacales y sometiéndolos a tratamiento antes de su descarga final.
