El pedagogo italiano, creador del proyecto «La Ciudad de los Niños», estará en Rosario con una intensa agenda durante el fin de semana. Su visita incluye conferencias, muestras y actividades vinculadas a la infancia y el espacio público.
El pedagogo y dibujante italiano Francesco Tonucci, impulsor del proyecto «La Ciudad de los Niños» que se aplica en más de 300 ciudades del mundo, visitará Rosario desde el viernes 14 hasta el domingo 16 de noviembre. La agenda incluye actividades en el Centro Cultural Parque de España, el Teatro La Comedia y la Estación Embarcaderos.
El viernes 14 a las 19, Tonucci participará de una recorrida en el Centro Cultural Parque de España, donde se exhibe la muestra «Imaginar la Ciudad». El sábado 15 a las 10 brindará una conferencia en el Teatro La Comedia con motivo de la reedición de su libro «La Ciudad de las Niñas y los Niños». El domingo 16 a las 10, en Estación Embarcaderos, presentará la nueva etapa de las bicicletas para infancias del sistema público.
Tonucci recordó que su vínculo con Rosario comenzó en 1995, cuando fue invitado por Daniel Filmus a un seminario en Buenos Aires. Allí conoció a Hermes Binner, quien al año siguiente implementó el proyecto en la ciudad. «Allí empezó una gran amistad que después siguió con Chiqui González», señaló Tonucci, en referencia a la creación del Tríptico de la Infancia: La Isla de los Inventos, La Granja de la Infancia y El Jardín de los Niños.
En una entrevista previa, Tonucci destacó la importancia de que los niños puedan salir de casa sin adultos y recuperar el juego en el espacio público. «Perder el juego significa perder la experiencia más importante en el tiempo más productivo de la vida, que es la infancia», afirmó. También cuestionó la percepción de peligro en las ciudades, atribuyendo parte de la responsabilidad a los medios de comunicación.
Tonucci recibió recientemente el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad Siglo 21, en el marco del Congreso Internacional Innova Educa 21, con Daniel Filmus como padrino. Durante la ceremonia, invitó a «abandonar la rigidez y abrir paso a un aprendizaje más libre, colaborativo y conectado con la vida».
