El colectivo rosarino lanza su cuarto álbum, una síntesis de su evolución musical y su consolidación en la escena nacional del hip hop y el soul. Lo presentarán en vivo el 6 de junio en La Sala de las Artes.
Caliope Family, una de las bandas más destacadas de Rosario, continúa expandiendo su influencia en la escena nacional del hip hop y el soul. Su crecimiento, tanto hacia afuera como hacia adentro, queda plasmado en «Emblema», su cuarto disco de estudio, lanzado a mediados de abril. El grupo presentará este trabajo en vivo el próximo 6 de junio en La Sala de las Artes (Suipacha 98 bis).
Formada en 2017, la banda está liderada por Brapis en voz y letras, acompañado por Camilo Corradin en batería, Pancho Val en guitarra, Agustín Perez en teclados, y Franco Olima en bajo y synth bass. A punto de cumplir una década de existencia, el ensamble ha demostrado un virtuosismo que crece con el tiempo, el trabajo y la constancia.
Si en 2023 «341» afirmaba la pertenencia rosarina y proyectaba a la banda hacia otros horizontes, «Emblema» representa la afirmación de que son parte constitutiva de algo más grande. En los últimos años, Caliope Family ha pasado por festivales como Bandera, Cosquín Rock y Buena Vibra, y por escenarios emblemáticos como Niceto y La Trastienda en Buenos Aires.
«Sin dudas tiene que ver con la idea de representar el emblema nacional, no solo el local. Si bien el local nos acompaña y nos va a acompañar siempre, queríamos esta vez hacer foco en nuestro sentido de pertenencia al país», comentó Camilo Corradin. «Sentimos que con este disco re daba. No queremos para nada despegarnos de lo que representamos en ‘341’, pero no queremos que nos limite», agregó.
La propuesta visual del disco refuerza esta noción: en la tapa aparecen laureles y un sol que remiten al escudo y la bandera argentina. Los videos, a cargo de Broll Films, se grabaron en La Rioja, Córdoba, Mar del Plata, Bariloche y Rosario. Además, el álbum muestra un Caliope «más cantado, con estribillos potentes y una menor centralidad en el rap», aunque siempre anclado a la altura poética de Brapis.
«Creo que hay algo en los diez años de recorrido, de maduración musical y personal de todos, que permite que se haya logrado este disco. A mí entender, es el disco más maduro que tenemos», afirmó Pancho Val. «Hicimos canciones de más y nos quedamos con las mejores. Hubo realmente un refinado en este álbum que no hubo en los anteriores», agregó.
El proceso creativo comenzó en 2025, con encuentros en los home studio de cada integrante. «Siempre la idea es estar con Brapis y buscar algo que a él le resuene para escribir. Eso es lo más importante, generar ese clima», explicó Pancho. Luego de armar las canciones, realizaron una revisión minuciosa para definir el audio de cada tema. Por primera vez, el disco incluye coros (Lolita Fiamma), vientos (Gwido Cirione y Alejo Blanco) y percusión (Leandro Casas), además de escenas sonoras actuadas. La producción estuvo a cargo de Veeyam.
