La actividad comercial de pequeñas y medianas empresas en Santa Fe y el país registró una contracción del 3,2% en abril respecto al mismo mes de 2024, acumulando una caída del 3,5% en el primer cuatrimestre del año.
Según el informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas pyme experimentaron en abril una caída interanual del 3,2% a valores constantes. Respecto a marzo, la merma fue del 1,3%, lo que consolida una retracción acumulada del 3,5% durante los primeros cuatro meses de 2025.
En cuanto a la percepción de los comerciantes, el 53,3% reportó estabilidad en sus ventas respecto al año anterior, un incremento de 2,5 puntos porcentuales frente a marzo. Esta mejora se explica por la disminución del segmento con percepción desfavorable, que se ubicó en el 39,6% (frente al 42,2% del mes previo).
De cara a los próximos doce meses, el 49% de los encuestados considera que la situación se mantendrá igual (+1 punto porcentual vs. marzo), mientras que el 37,2% espera una mejora (-2,5 puntos) y el 13,8% anticipa un retroceso. En materia de inversiones, el 58,7% cree que el contexto no es propicio para realizar desembolsos, frente al 12,6% que lo ve oportuno y el 28,7% que no tiene una postura definida.
El análisis por rubros muestra que seis de los siete sectores relevados estuvieron en terreno negativo. Las mayores caídas se dieron en Bazar y decoración (-12,3%), Perfumería (-7,2%) y Ferretería, materiales eléctricos y para la construcción (-4,2%). La única excepción fue Farmacia, con un incremento del 6,1%.
Las ventas online de los comercios con local a la calle crecieron un 8% interanual y un 0,7% intermensual desestacionalizado, aunque sin lograr compensar la contracción general. El informe de CAME señala que la actividad se orientó hacia rubros esenciales y de recambio estacional, con compras marcadas por la búsqueda de financiamiento y bonificaciones.
El incremento en las erogaciones operativas y los servicios básicos limitó la capacidad de maniobra y la rentabilidad de los establecimientos pyme. La recuperación del sector, según el informe, queda supeditada a la recomposición del ingreso real y a la normalización de la estructura de gastos fijos.
