El ídolo canalla fue citado para un partido como local por primera vez en el torneo y recibió el cariño de la tribuna en la previa ante Independiente. Busca superar su marca de 106 goles en el club.
En su primera citación para un partido de local en el torneo, Marco Ruben pisó el césped del Gigante de Arroyito y fue recibido con una ovación por parte de los hinchas de Rosario Central. El delantero, de 39 años, integró el banco de relevos en el encuentro ante Independiente, generando expectativa entre los presentes.
Cuando el equipo ingresó al campo de juego para realizar los movimientos precompetitivos, la figura de Ruben rápidamente emergió. El cántico “olé, olé, Marco, Marco” no tardó en bajar de las tribunas, y el centrodelantero respondió levantando los brazos y saludando hacia los cuatro costados.
Pasaron casi 17 meses (el 14 de diciembre de 2024) de aquel último partido de Ruben en el profesionalismo, que fue justamente en el Gigante de Arroyito, en la victoria por 2 a 1 frente a Belgrano en la última fecha del torneo, ya con Ariel Holan como entrenador. Después de eso, el goleador histórico canalla le dio vida a su segundo retiro formal, hasta que la llegada de Ángel Di María y la posibilidad de disputar la Copa Libertadores lo motivaron a volver.
Desde febrero, Ruben está buscando su puesta a punto física y futbolística para aportar al equipo en esta temporada. Con 106 goles en su carrera con la camiseta de Central, el ídolo intentará aumentar esa cifra cuando el entrenador Jorge Almirón decida darle minutos en el campo.
