En menos de dos años se concretó el proyecto impulsado por la colecta solidaria del influencer. El nosocomio tendrá un salto de calidad en la atención a niños y adolescentes.
“El lunes los chicos van a estar en la nueva sala oncopediátrica del Vilela”, aseguró el director del hospital, Eduardo Casim. Luego de casi dos años de gestiones y obras, el nosocomio de la zona sur tendrá su nuevo espacio, que tuvo el puntapié inicial de Santiago Maratea con una colecta de casi medio millón de pesos.
Este viernes 8 de mayo, con la presencia del influencer, la Fundación del Hospital Víctor J. Vilela presentará la nueva sala de día para niños y adolescentes que transitan tratamientos oncológicos. Se trata de un anhelo histórico del nosocomio y su fundación, que se comenzó a materializar en agosto de 2024 por el apoyo de Santi Maratea.
A menos de dos años, en el segundo piso del Hospital Vilela ya está todo listo para recibir a los 300 pacientes que pasan mes a mes, algunos con tratamientos más rigurosos, otros con intervenciones ambulatorias y aquellos que llegan para un control de rutina.
En una recorrida para medios en la que participó La Capital, la dirección del hospital y autoridades, encabezadas por el intendente Pablo Javkin y la secretaria de Salud Soledad Rodríguez, dieron detalles de las obras y el proceso de construcción.
Para la realización de esta obra se necesitaron 1.021.212.748,10 pesos entre obra civil, instalaciones, mobiliario, equipamiento médico y electrodomésticos. De ese total, 456.117.696 pesos fueron aportados por la campaña de Maratea, la Municipalidad de Rosario aportó 372.135.931 pesos y la Fundación del Hospital de Niños Víctor J. Vilela sumó 192.959.120 pesos.
El equipo de Salud de la Municipalidad de Rosario amplió el hospital Vilela en 1996. En esos planos, el por entonces secretario Hermés Binner sostuvo la idea de dejar todo preparado para un segundo nivel. En la terraza del nosocomio aún se puede ver algunas de las columnas de ese entonces y que hoy sirvieron como base para la Sala de Día.
El proyecto que impulsó la Fundación Vilela, junto con Maratea desde lo mediático y la Municipalidad de Rosario desde lo administrativo, contempló la remodelación de la sala de espera. Esta puerta de ingreso de los pequeños pacientes tendrá desde el lunes 11 de mayo el arte de trabajadores del Tríptico de la Infancia, con imágenes tanto en la sala lúdica como en las paredes que son camino a la Sala de Día, en el segundo nivel del nosocomio.
“Será un espacio de juego, como deberían ser los tiempos de las infancias”, arrojó Soledad Rodríguez, secretaria de Salud de Rosario. La nueva sala de espera es una derivación en lo conceptual de la Sala 5 del Vilela, inaugurada años atrás con la lógica del juego como método para contrarrestar la espera por ser atendidos.
“Sabemos que la sensación del tiempo es subjetiva, entonces cuando un niño juega el tiempo pasa de otro modo”, contó Paola Cocconi, coordinadora de la Sala 5.
La decoración del lugar tendrá como protagonistas animales imaginarios que representarán las estaciones del año, en señal del paso del tiempo, y camino al segundo nivel acompañarán el andar de los pacientes. Todo bajo una colorimetría especialmente pensada donde las figuras tendrán un real contacto con las paredes blancas del hospital.
Por escalera o por ascensor, los pacientes llegarán a la Sala de Día del Vilela, un espacio pensado exclusivamente para las infancias donde la sobriedad de un hospital se mezcla con lo lúdico. En este segundo nivel habrá una sala que será un salto de calidad para la atención oncopediátrica: un quirófano para chicos con elementos de última generación.
Desde el lunes, cada intervención quirúrgica dejará de transitar los 150 metros hasta el quirófano general, evitará solicitar turnos y tiempos de espera. Con la nueva sala, sólo tendrá que hacer un puñado de pasos.
“Antes los tratamientos se hacían en pequeños consultorios y ante la necesidad se debían realizar algunos tratamientos en los pasillos. No es condición para estos pacientes”, explicó Casim a La Capital.
“Con mucho orgullo puedo decir que el Hospital de Día es una realidad. Acá se atienden pacientes con patologías benignas y malignas”, apuntó Mercedes Macetti, integrante del servicio de hematología y trasplante del Hospital.
La Sala de Día servirá para transfusiones, infusiones de medicamentos y otras prácticas que contemplan un tratamiento integral de forma ambulatoria. “Este lugar le brinda un cuidado, pero también es un espacio lúdico y para nosotros es una alegría”, agregó Macetti.
También destacó la presencia del quirófano, con especialistas propios, para punciones lumbares o medulares y remarcó que el hecho que los oncopacientes se sientan “parte” conduce al éxito del tratamiento. Según especialistas, el 80% de los niños con cáncer logran la curación.
