El Gobierno nacional elevó a 8 millones de pesos la recompensa para quien aporte datos sobre el paradero del niño desaparecido en 1997 en un balneario de Rosario.
El Gobierno Nacional incrementó la recompensa para quien aporte datos fehacientes sobre Bruno Gentiletti, el niño de 8 años que desapareció el 2 de marzo de 1997 en un balneario de Rosario y nunca más se supo de él. Desde un comienzo se sospecha que fue sustraído.
En 2023 el Ministerio de Seguridad Nacional ofreció una recompensa de 5 millones de pesos destinada a aquellas personas que, sin haber intervenido en el hecho delictual, brinden datos útiles que permitan dar con el paradero de Gentiletti, quien fue visto en la zona de la costa de Rosario, provincia de Santa Fe, conocida como balneario de río “La Florida”, en el barrio Alberdi.
A casi 30 años del hecho y al no tener novedades de su paradero, la Fiscalía Regional de Rosario, a cargo de Damián Cimino, solicitó mediante un oficio el pasado 20 de marzo que se incremente el monto oportunamente ofrecido, “debido al tiempo transcurrido y que hasta el momento no se ha recibido información útil en el marco de dicha recompensa”.
En la Resolución 411/2026, publicada este lunes en el Boletín Oficial, se destaca que la búsqueda del menor arrojó resultados negativos en cuanto a que pudiera haberse ahogado, y desde las primeras horas se consideró que podría ser un caso de sustracción de menores. No obstante, luego de 29 años, todavía no se sabe qué pasó.
Tras la evaluación del caso, la cartera liderada por Alejandra Monteoliva decidió otorgar un incremento en la recompensa de 8 millones de pesos, destinada a aquellas personas que brinden datos útiles para dar con el adulto. Quienes cuenten con información podrán comunicarse de manera telefónica a la línea gratuita 134 del Programa Nacional de Recompensas. Acerca del pago, el mismo será realizado en el Ministerio de Seguridad o en el lugar que designe la funcionaria.
En el listado de niños y adultos buscados en Santa Fe, se destaca que Gentiletti tenía 8 años al momento de su desaparición y ahora tendría 34. Es de tez blanca, ojos verdes y cuando fue visto por última vez tenía cabello rubio. Observaciones de las autoridades provinciales: “Las características físicas para buscarlo quedaron desactualizadas por el paso del tiempo. Pueden seguir siendo una pista válida una cicatriz de 3 cm en el omóplato derecho y el tabique de la nariz apenas desviado por una operación realizada 8 meses antes de su desaparición”. En la imagen puede verse una foto del año 1997 y otra actualizada a partir de una técnica de progresión de edad que da cuenta de cómo sería su rostro.
