Giuliana contó que el cachorro mestizo de siete meses se escapó durante un paseo en barrio Industrial, rompió la correa y recorrió unas treinta cuadras hasta meterse en el Gigante de Arroyito. Lo reconoció por los videos virales y sumó un dato: “Acá somos todos leprosos”.
La escena ya había dado la vuelta por redes: un perro corriendo por el césped del Gigante de Arroyito, gambeteando a quienes intentaban atraparlo y obligando a frenar por unos minutos el partido entre Rosario Central y Tigre. Pero este lunes la historia sumó un nuevo capítulo. El protagonista se llama Coco, tiene siete meses, vive en barrio Industrial y, según reveló su dueña, es de Newell’s.
Giuliana, la propietaria del cachorro mestizo, contó que Coco se escapó este domingo durante un paseo, rompió la correa y empezó una fuga que terminó de la manera menos pensada: dentro de la cancha de Central, en pleno partido. “Acá somos todos de Newell’s, él también tiene su camiseta”, señaló la joven en diálogo con medios, una frase que rápidamente convirtió la anécdota en combustible para el folklore futbolero de la ciudad.
Según relató Giuliana, Coco es un cachorro inquieto y difícil de controlar. No era la primera vez que protagonizaba una escapada. “Es terrible, muy travieso, no es el primer collar que rompe”, contó la dueña, todavía sorprendida por el recorrido que hizo su mascota. El perro se escapó en barrio Industrial y, de algún modo, recorrió alrededor de treinta cuadras hasta llegar a Arroyito. Allí, sorteando todos los controles, logró ingresar al Gigante por el sector del arco de Tigre y terminó dentro del campo de juego, ante la mirada de jugadores, hinchas y el árbitro Hernán Mastrángelo.
La irrupción ocurrió cuando el partido recién empezaba a armarse y las acciones de riesgo frente a los arcos todavía eran escasas. Coco entró a máxima velocidad, se movió con soltura entre futbolistas de Central y Tigre y obligó a interrumpir el encuentro. Mientras Giuliana buscaba a Coco sin saber dónde estaba, las redes sociales empezaban a multiplicar el video del cachorro corriendo en la cancha de Central. La joven abrió el teléfono y se encontró con la imagen menos esperada: su perro se había transformado en protagonista del partido. “No lo podía creer”, dijo al recordar el momento en que reconoció a Coco en las publicaciones virales.
El hallazgo en redes fue clave para reconstruir el recorrido y avanzar hacia el reencuentro. Después de la irrupción en el Gigante, una chica encontró al perro, le sacó una foto y la subió a redes. Entre el video de Coco dentro de la cancha y la imagen compartida por quien lo rescató, Giuliana pudo confirmar que se trataba de su mascota y finalmente recuperarlo.
El dato de color que terminó de disparar la historia fue la pertenencia futbolera de Coco. Es que la confesión de Giuliana no pasó inadvertida: el perro que frenó un partido en la cancha de Central tiene familia rojinegra. “Acá somos todos de Newell’s”, remarcó la dueña. Y agregó que Coco también tiene su camiseta. La escena alimentó de inmediato los comentarios entre hinchas. El cachorro no sólo había entrado al Gigante, sino que además había esquivado durante varios minutos a quienes intentaban retirarlo, en medio de risas, aplausos y cánticos de “ole, ole” desde la tribuna. Finalmente, tras algunos minutos de interrupción, trabajadores de Central lograron atraparlo y el partido se reanudó. La imagen ya había quedado instalada como una de las postales más curiosas de la fecha.
