Mariano Cranco, investigador de Flacso Argentina, reflexiona sobre el contexto de soledad y pérdida de referentes entre adolescentes, a raíz del reciente hecho ocurrido en una institución educativa de la provincia.
Tras el incidente ocurrido el lunes pasado en una escuela de San Cristóbal, localidad ubicada a 180 kilómetros al norte de la ciudad de Santa Fe, donde un alumno de 15 años resultó fatalmente herido y otros ocho estudiantes fueron lesionados, especialistas en convivencia escolar han profundizado el análisis sobre los factores sociales involucrados.
Mariano Cranco, investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) Argentina y especialista en la temática, dialogó con este medio sobre el contexto que rodea a los adolescentes. «Hoy muchos adolescentes están sumergidos en la soledad, y hacen literal lo que les dice una viralización del celular, pero lo significativo es la ausencia de un mensaje que los represente», señaló Cranco.
El especialista describió un clima de época donde, a su entender, el poder simbólico de la palabra se ha degradado de manera transversal en las instituciones. «La mediación se fue perdiendo. Antes, si un conflicto derivaba en una situación tensa era porque la palabra no pudo solucionarlo. Hoy existe un terreno fértil para el impulso exacerbado», destacó.
Entre las características que enumeró sobre la adolescencia actual, mencionó una fragilidad y vulnerabilidad acentuadas. «Hay una dificultad de dialogar que se profundizó con el encierro en sí mismo que produce el celular. No hablan con los otros. Antes, había un acuerdo sobre lo que estaba bien y lo que estaba mal; ahora cada uno hace su referencia», subrayó.
Cranco también se refirió al efecto multiplicador de las interacciones entre pares en la era digital. «Los casos de acoso escolar quedaban contenidos entre cuatro paredes de una escuela, hoy no existen límites en la exposición de un adolescente, es prácticamente imposible ponerle un corte y esto genera una degradación, que es muchas veces imposible de medir», marcó.
Como herramientas para abordar estas situaciones, el investigador ubicó a la escuela con el desafío de hacer prevención y concientizar sobre el uso de las redes sociales. «Se ha perdido la diferenciación entre lo público y lo privado, la intimidad está en extinción», señaló.
Sobre el hecho específico en San Cristóbal, Cranco lo describió como un caso atípico en el que convergieron varios factores. «Hay que ver qué pasó con el alumno y entender que hay un límite», indicó. Otro concepto que esgrimió fue el de la segregación de los adolescentes. «Antes al menos había grupos que se unían en base a ideales, emblemas, valores, tribus que daban pertenencia con hechos culturales. Hoy existe una pérdida de referencia, no hay ya casi tribus productoras de un lazo social», resumió.
