Cada 31 de marzo se conmemora en Argentina el Día Nacional del Agua, una fecha establecida para promover la conciencia sobre la importancia y el uso responsable de este recurso vital.
Argentina fue pionera en la región y en el mundo en destacar la importancia estratégica del agua para el desarrollo de un país. El Día Nacional del Agua tuvo su origen en 1963 en Córdoba, durante la realización del primer Congreso Nacional del Agua, convocado por la Dirección de Hidráulica de esa provincia con el objetivo de generar conciencia sobre el uso racional y responsable de este recurso. Sin embargo, esta conmemoración alcanzó carácter nacional diez años después.
La fecha se incorporó al calendario nacional en 1970 mediante una resolución del entonces Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Nación. Posteriormente, en 1973, el gobierno nacional estableció de forma definitiva, a través del decreto N° 2481, que cada 31 de marzo se celebre el «Día Nacional del Agua».
El agua es un recurso renovable, pero limitado, frágil y vulnerable. Aunque abunda en el planeta, solo aproximadamente el 3% es agua dulce, apta para el consumo humano. Es fundamental evitar usos secundarios del agua potable y utilizarla de manera esencial, evitando derroches. La adopción de hábitos de consumo más conscientes contribuye a asegurar la disponibilidad de agua potable para las generaciones presentes y futuras.
