Los familiares de Jairo Beccaría, un malabarista de 34 años, completaron los trámites y reunieron los fondos, pero la firma de un juez en Brasil retrasa el traslado de sus restos a Rosario.
Los familiares de Jairo Beccaría, el malabarista rosarino asesinado el pasado 5 de marzo en João Pessoa, al norte de Brasil, aguardan desde hace diez días la firma de un juez que habilite la repatriación de sus restos a Rosario. Según indicaron, el magistrado ya cuenta con todos los avales necesarios para autorizar el traslado.
Beccaría, de 34 años y conocido por practicar slackline en las calles de la ciudad, falleció en un ataque a tiros. Su familia sostiene que fue confundido con otra persona por una facción del narcotráfico.
Inicialmente, los allegados realizaron una campaña para recaudar los fondos necesarios, equivalentes a unos 20 millones de pesos. Una vez reunido el dinero y presentada la documentación, el proceso se encuentra detenido a la espera de una única autorización judicial.
«Falta la firma de un juez, él tiene todo en su poder para liberar el cuerpo. Nos falta sólo eso y hace diez días lo estamos esperando», afirmó Isabella, hermana de Jairo.
Desde la Cancillería argentina señalaron que el trámite depende ahora del Ministerio Público del estado de Paraíba, Brasil, y que deben aguardar la emisión de la autorización final por parte de la Justicia de ese país.
«No es más que un pedido humano de una familia para despedir, en mi caso, a mi hermano y para que mis padres puedan despedir a su hijo. Y que todos podamos cerrar el ciclo», lamentó Isabella.
