Son dos jóvenes oriundos de Río Cuarto, de 18 años. Estuvieron cuatro días presos por una brutal agresión en grupo. “Fueron excarcelados por decisión del juez de garantías, pero la causa no está cerrada”, aclaró el fiscal instructor
Sergio García, fiscal de Pinamar, confirmó que este miércoles que fueron excarcelados los dos jóvenes rugbiers de la localidad cordobesa de Río Cuarto acusados de integrar una patota que el pasado fin de semana atacó ferozmente a tres jóvenes casildenses en Ostende.
“Fueron excarcelados por decisión del juez de garantías, pero la causa no está cerrada”, aclaró García, según publicó La Voz.
El sábado 10 de enero, tres jóvenes oriundos de Casilda, de 18, 19 y 20 años, fueron agredidos por un grupo identificado como “rugbiers” de Río Cuarto. La Policía detuvo a tres personas tras el incidente. Se trata de Karim (18) y Agustín (18), de Río Cuarto y MCC, menor de edad, también domiciliado en la ciudad cordobesa. Este último ya había sido puesto a disposición de un mayor, en tanto que los dos primeros estuvieron privados de su libertad durante cuatro días.
Los riocuartenses vacacionaban en la costa bonaerense junto a otros amigos y, según trascendidos, hasta habían compartido “una previa” con los casildenses.
Pablo Prlender, padre de uno de los jóvenes atacados, dijo en declaraciones a la prensa que se trató de un ataque “masivo”.
“Fue en manada. Aparentemente, con un sector de este grupo eran vecinos de la casa lindante, habían generado un pequeño vínculo con los que se habían reunido la noche previa. En el transcurso del camino hubo un juego entre chicos, un malentendido, que generó este desenlace. El problema es que los chicos estos insistieron mucho en la provocación”, expresó.
Sostuvo que aparentemente, los de Río Cuarto comenzaron a golpear a tres jóvenes de Casilda, se comunicaron por teléfonos con otros que llegaron al lugar y terminaron siendo 20 contra ocho.
“Los golpearon, los tiraron al piso, los patearon… Cuando pretendieron huir, algunos fueron derribados con tackles o trabas, y ya en el suelo, en estado de indefensión, los siguieron golpeando”, afirmó.
Según trascendió fueron los vecinos los que llamaron al 911 y, en minutos, llegaron al lugar unos seis móviles policiales, lo que evitó que el caso pasara a mayores. Personal de la Policía comunal detuvo a tres de los agresores.
“Por suerte la gente llamó al 911. No quiero pensar lo que hubiera pasado, el antecedente de Fernando Báez Sosa nos invadió a todos”, dijo el padre de una de las víctimas.
Transmitió que los agredidos están bien, con contusiones y heridas menores, aunque resultaron muy shockeados.
La hipótesis de la Fiscalía de Pinamar es que la agresión comenzó por una discusión (hay quienes afirman que fue por “una tocada de pelo”) y derivó en una pelea entre dos bandos. Según la investigación, en un grupo eran ocho (de Santa Fe) y en otro, donde estaban los riocuartenses, habrían llegado a ser 30 los involucrados.
