Una mujer de 65 años, analfabeta y en situación de vulnerabilidad, lleva dos años detenida en el marco de la Ley de Microtráfico en Santa Fe, mientras que personal policial implicado en la misma investigación se encuentra en libertad.
La implementación de la Ley de Microtráfico en la provincia de Santa Fe ha sido presentada por fuentes oficiales como un avance contra el narcomenudeo. Sin embargo, el caso de Teresa, una mujer de 65 años, analfabeta y en situación de extrema vulnerabilidad en la zona oeste de Rosario, muestra una aplicación selectiva de la ley.
Según informó el abogado penalista Martín Marini en el programa «Feos, Sucios y Malos» (emitido por YouTube y Radio Universidad Rosario FM 103.3), Teresa fue detenida el 3 de mayo de 2024 en un operativo de la Policía de Investigaciones (PDI). Se encuentra bajo prisión preventiva efectiva desde entonces, mientras que personal policial comprometido en la misma causa goza de libertad.
De acuerdo con Marini, Teresa comenzó a vender cocaína a través de su ventana para costear el tratamiento médico de su esposo enfermo, luego de limpiar la casa de una vecina en barrio Godoy. La Fiscalía la acusa de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y solicita una pena de 5 años de prisión efectiva.
En la investigación judicial, testimonios señalaron que la sustancia llegaba fraccionada por terceras personas, conectadas con una empleada policial. En uno de los domicilios vinculados a la organización se secuestraron municiones de diversos calibres, cargadores y elementos administrativos de la Policía de la provincia. Las declaraciones indicaron que esa mujer policía traía las sustancias en un auto negro tres veces por semana.
Marini afirmó que Teresa sufrió presiones para «hacerse cargo» del material debido a su edad avanzada, con el objetivo de proteger al resto de la banda.
El estado de la causa indica que la Fiscalía ratificó el pedido de pena para Teresa y la vigencia de su prisión preventiva, solicitando la apertura a juicio. Para Juan A. se requirieron 6 años de prisión efectiva por reincidencia; para Fiorella C., Teresa I. y Leonela B. se solicitó 5 años de prisión efectiva.
En la vivienda de la subinspectora Cintia C., hermana de Fiorella, que se desempeñaba en la comisaría 2ª (Paraguay al 1100), se incautaron 20 vainas servidas, más de 350 cartuchos de varios tipos de armas de fuego, 61 sobres de papel con evidencias de procedimientos policiales y 11 libros de guardia. Cintia C. quedó imputada por incumplimiento de deberes de funcionario público, acopio de municiones y peculado, aunque no está vinculada formalmente a la causa de narcomenudeo.
La entrevista completa al abogado Martín Marini está disponible en el siguiente enlace.
