Funcionarios del Gobierno nacional sostienen que los vínculos entre Patricia Bullrich, el presidente Javier Milei y su hermana Karina Milei resisten las diferencias públicas, pese a los recientes desacuerdos.
En la Casa Rosada aseguran que la relación entre los hermanos Milei y Patricia Bullrich «se dobla, pero no se rompe», en referencia a los recientes desacuerdos públicos entre la ministra de Seguridad y el Poder Ejecutivo.
Bullrich se diferenció del Gobierno en dos ocasiones: primero, al opinar sobre la declaración jurada del vocero Manuel Adorni, y luego, al manifestar su objeción de conciencia respecto al pliego de María Verónica Michelli, candidata a jueza federal. Michelli había superado la instancia de la Comisión de Acuerdos del Senado, presidida por Juan Carlos Pagotto, con nueve firmas de legisladores mileístas, radicales y macristas.
La relación entre Bullrich y el núcleo duro del mileísmo ya había mostrado tensiones previas. Durante las protestas en el Congreso, Bullrich impuso esquemas de seguridad que generaron roces con el llamado «Triángulo de Hierro». Posteriormente, fue designada candidata a senadora por la Ciudad de Buenos Aires y promovida a jefa de bloque libertaria, mientras que su segunda, Alejandra Monteoliva, asumió su cargo anterior.
En el ámbito judicial, las causas contra Adorni reavivaron la posibilidad de que Bullrich dispute la jefatura de Gobierno porteña, con o sin respaldo del mileísmo. Un colaborador ministerial señaló que Bullrich mantiene vínculos con referentes del PRO, como Cristian Ritondo, y que el oficialismo también tiene buena relación con él.
Tras un amague de no invitarla a la reunión de Gabinete del 25 de mayo ni al cónclave de Mesa Política posterior, el presidente Milei convocó a Bullrich a ambos eventos, y hubo una foto en el balcón de la Casa Rosada. Un vocero de la Secretaría General afirmó que «no habrá encuentro con ministros ni mesa política ampliada» y minimizó las divergencias.
«Nadie va a romper nada. Patricia y Karina saben que nuestro principal enemigo es el populismo que proponen los kirchneristas con sus satélites naturales», declaró un portavoz oficial, que mencionó a gobernadores como Ricardo Quintela (La Rioja), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Sergio Ziliotto (La Pampa) como opositores que, sin embargo, buscan acceder al RIGI.
Bullrich, por su parte, afirmó que «no hay riesgo de fractura» en el bloque libertario y elogió las intenciones del Gobierno de mejorar el Poder Judicial. Un legislador del PRO que mantiene vínculos con la gestión señaló que «hoy maduraron y son conscientes de que otros cuatro años de esto no beneficia a nadie».
