Los gremios docentes resolvieron un paro de una semana en todas las facultades del país, del 26 al 30 de mayo, en el marco del conflicto por el financiamiento universitario y los salarios.
La Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) anunció un paro nacional de una semana, desde el 26 hasta el 30 de mayo, en todas las facultades del país. La medida fue resuelta en un plenario de secretarios generales de los gremios que componen la federación y se enmarca en el reclamo por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
El plan de lucha incluye jornadas de protesta, clases públicas y acciones callejeras en todas las universidades nacionales. El martes 26, se realizará una jornada de clases públicas frente a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Además, los gremios prevén una acción digital nacional, aunque aún no especificaron en qué consistirá.
El Ministerio de Capital Humano, a través del subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, emitió un documento en el que instó a los rectores a adoptar medidas para garantizar el derecho de enseñar y aprender. Álvarez sostuvo que “la autonomía universitaria no implica una zona de exclusión de las leyes nacionales ni de los deberes de los funcionarios públicos”. También afirmó que “el derecho de huelga no puede anular el derecho de enseñar y aprender”.
En el documento, se exige a las autoridades universitarias presentar un Plan de Contingencia que incluya acciones para asegurar la apertura de los edificios, el libre acceso de docentes y alumnos que no adhieran a la medida de fuerza, y la implementación de herramientas virtuales o reprogramaciones para que ningún alumno pierda la regularidad o turnos de examen. El incumplimiento de la solicitud podría derivar en la revisión de la asignación, ejecución o transferencia de recursos presupuestarios nacionales.
Por su parte, el dirigente de Conadu, Federico Montero, declaró que “la crisis en las universidades que impide el normal funcionamiento la produjo el ajuste sobre los salarios docentes y no docentes”. El gremio informó que, según el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), más de 10 mil docentes renunciaron a sus cargos en lo que va de la gestión actual.
En paralelo, las autoridades universitarias recibieron un nuevo instructivo de liquidación de haberes que incluye un aumento del 1,5% y un bono de 10 mil pesos para personal con dedicación simple, 20 mil para dedicaciones semiexclusivas y 40 mil para dedicaciones exclusivas. El secretario general de Feduba, Pablo Perazzi, calificó el aumento como una “verdadera vergüenza” y afirmó que “si el gobierno sigue en esa tesitura de atacarnos y ahogarnos presupuestaria y salarialmente, nosotros vamos a redoblar la apuesta”. La secretaria general de Conadu Histórica, Francisca Staiti, sostuvo que el incremento “en realidad enoja más de lo que ayuda frente a los salarios de pobreza”.
