La Cámara de Diputados de Santa Fe postergó el debate del proyecto que busca prohibir la actividad de los cuidacoches, luego de que el Arzobispado de Rosario expresara su respaldo a los trabajadores informales y pidiera una regulación en lugar de la prohibición.
La Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe demoró el tratamiento del proyecto de ley que busca prohibir la actividad de los cuidacoches. La iniciativa, que ya obtuvo media sanción en el Senado provincial el pasado 19 de mayo, debía debatirse este jueves en la Cámara baja, pero el debate se pospuso. Desde la Legislatura se informó que la próxima semana se recibirá a representantes de la Iglesia católica.
El proyecto fue presentado por el senador Ciro Seisas y establece sanciones para quienes ofrezcan, sin autorización y cuando esté prohibido por normativa local, espacios de estacionamiento en la vía pública a cambio de una retribución económica, así como la guarda, cuidado, lavado o limpieza de vehículos estacionados o no. La norma otorga atribuciones a la policía para actuar y delega en los municipios la facultad de aplicarla mediante ordenanzas propias.
El Arzobispado de Rosario mantuvo un encuentro con un grupo de cuidacoches, en el que reafirmó su acompañamiento a estos trabajadores informales. El monseñor Eduardo Martín sostuvo: “Todos tenemos algo para aportar en esta sociedad, aun el más pequeño”. En la reunión participaron también el padre Fabián Monte, responsable de la Pastoral Social de Rosario, y miembros de la comisión Diocesana de Pastoral Social.
La Iglesia llamó a regular la actividad y rechazó la prohibición. En una carta elevada a la Cámara baja, propuso un programa regulador, registro, políticas de inclusión y sanciones frente a amenazas. “Penalizar estas prácticas puede implicar una forma de criminalización de la ayuda social”, señaló la Iglesia rosarina. El padre Fabián Monte afirmó que buscan que los legisladores “escuchen otra versión, siempre con respeto, sin pelear, sino todo lo contrario”.
El monseñor Martín agregó: “Por eso creemos que este tipo de actividades no deben eliminarse, sino ordenarse y regularse, principalmente para identificar a quienes se aprovechan de estas situaciones, especialmente en espectáculos masivos o en inmediaciones de los estadios, donde a veces aparecen conductas vinculadas a la amenaza, la falta de respeto o la extorsión”.
En Rosario, el Concejo Municipal será el encargado de dictar una reglamentación local que establezca atribuciones y alcances en el territorio rosarino.
