Un informe del Ministerio de Salud de Santa Fe indica que el 25% de los pacientes con cobertura que se atienden en hospitales públicos provinciales son jubilados de Pami. En el Gran Rosario, más de 43.400 afiliados sobre un total de 69.000 utilizan efectores públicos ante la reducción de prestaciones de la obra social nacional.
La atención de la obra social Pami en Rosario presenta una cobertura limitada, según datos del Ministerio de Salud de Santa Fe. De los 69.000 afiliados en el Gran Rosario, más de 43.400 recurren a hospitales públicos provinciales y municipales. El 25% de los pacientes con cobertura que asisten a efectores públicos provinciales son jubilados de Pami, según el informe oficial.
El gobierno nacional retiene los aportes de los trabajadores activos y jubilados santafesinos, mientras que las prestaciones locales de Pami se redujeron. Esto generó un desplazamiento de afiliados hacia el sistema de salud pública provincial y municipal, que absorbe los costos de atención.
Las autoridades sanitarias locales calificaron esta situación como un “subsidio indirecto e involuntario”. Cada atención en hospitales como el Alberdi, el Heca o el Centenario se financia con impuestos provinciales y municipales, cuando por ley corresponde al gobierno nacional.
Entre las medidas que afectaron la atención se mencionan: la reducción de honorarios médicos, que provocó la renuncia de prestadores privados; la quita de cobertura total de medicamentos crónicos; y la digitalización de trámites, que dificultó el acceso a adultos mayores.
El Ministerio de Salud de Santa Fe ratificó que mantendrá la atención de emergencias bajo el principio de salud universal, pero exige un mecanismo de recupero de costos por parte del gobierno nacional. La Marcha Federal por la Salud está convocada para este miércoles 20, con movilización en Rosario.
