El último Boletín Epidemiológico Nacional refleja un incremento en los diagnósticos de meningitis, con especial atención en la provincia de Santa Fe. Especialistas destacan la importancia del calendario de vacunación para prevenir formas graves de la enfermedad.
El último Boletín Epidemiológico Nacional muestra un incremento en los casos de meningitis, una inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. La enfermedad puede ser de origen viral, bacteriano y, en raras ocasiones, fúngico. En Argentina, el número de pacientes diagnosticados ha aumentado de manera considerable, afectando principalmente a niños, adolescentes y jóvenes.
En la provincia de Santa Fe, hasta la semana epidemiológica 12 del año en curso, se registraron 12 casos confirmados (entre bacterianos y virales), con 46 notificaciones sospechosas. Este aumento es consistente con la tendencia nacional observada durante el año anterior. Los especialistas vinculan este fenómeno, en gran medida, a una disminución en las tasas de vacunación, que es clave para prevenir las formas más severas de la enfermedad, especialmente la meningitis bacteriana.
El Dr. Alejandro Maccarrone, neonatólogo y pediatra del Hospital Centenario de Rosario, explicó que mientras la meningitis viral generalmente no deja secuelas, la bacteriana «tiene alta mortalidad y morbilidad», pudiendo ser mortal o dejar consecuencias graves de por vida. Por ello, es una enfermedad de denuncia obligatoria para el sistema de salud.
«Cumplir con todas las vacunas del calendario obligatorio y gratuito es fundamental. Acá tenemos que poner el acento y acompañar a las familias para que vacunen a sus hijos», destacó el especialista. Las vacunas contra la meningitis incluidas en el calendario nacional son: BCG (al nacer), pentavalente (Haemophilus Influenzae B), antineumocócica y la vacuna contra el meningococo (Menveo), que se aplica a los 3, 5 y 15 meses, con un refuerzo a los 11 años.
Existe además una vacuna para el serogrupo B (Bexsero) que no está incluida en el calendario gratuito, pero que se recomienda consultar con el pediatra. «Es importante hablar con el pediatra sobre todo el calendario y si hay dudas, consultar especialmente por esta vacuna», remarcó Maccarrone.
El médico también señaló la preocupación por los retrasos en los esquemas de vacunación, especialmente en la adolescencia, ya que los adolescentes pueden actuar como portadores asintomáticos y contagiar a poblaciones más vulnerables.
Ante la aparición de síntomas como fiebre alta, dolor de cabeza intenso, rigidez en la nuca o vómitos en chorro, se debe realizar una consulta médica urgente.
