Dos edificios históricos de propiedad estatal, ubicados en Sarmiento 1326 y Laprida 708, se encuentran sin uso y en deterioro desde hace más de una década, sin que el Gobierno nacional concrete su cesión o refacción.
Mientras semanas atrás el gobierno nacional envió intimaciones a la cooperativa Trechel y a familias del barrio Islas Malvinas por terrenos ferroviarios cercanos a Puerto Norte, otros inmuebles centenarios de su patrimonio están abandonados y en progresivo deterioro por falta de uso y de mantenimiento. El complejo de Sarmiento al 1300, otrora sede del Segundo Cuerpo de Ejército y antes Banco Municipal, y la mansión de Laprida 708, frente a la plaza 25 de mayo, carecen de destino desde hace 22 y 11 años, respectivamente: la Nación no cede la tenencia ni los pone a punto.
Se trata de edificios de valor patrimonial ubicados en el casco histórico, construidos originalmente por privados, que en el transcurso del siglo XX pasaron a la esfera estatal. Alojaron reparticiones públicas y luego quedaron vacíos. Ambos fueron intrusados y en parte vandalizados, lo que obligó a las autoridades locales a intervenir, anoticiadas por denuncias de vecinos.
Al edificio de Sarmiento 1326 lo diseñaron para albergar una entidad bancaria, y así continuó desde su inauguración en 1909 hasta la última dictadura cívico militar: a principios de los ’80, el directorio del Banco Municipal fue conminado por el entonces jefe del Segundo Cuerpo de Ejército, Leopoldo Galtieri, a venderlo al Ministerio de Defensa. Entre 1948 y 1981, el complejo compartió medianera con el cine El Nilo, que terminó anexado a la propiedad original.
En 2007 la superficie sumaba 3.600 metros cuadrados, con cancha de básquet, habitaciones, comedores y un polígono de tiro soterrado. Las instalaciones pasaron a la órbita del Ministerio de Economía, que pretendía emplazar la AFIP (hoy ARCA). Se llamó a un concurso público para refacciones, pero no prosperó y la titularidad volvió a Defensa. En 2021 el exministro Jorge Taiana anunció que el inmueble se afectaría a la justicia federal. En 2022 la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) firmó un convenio de transferencia con la provincia, que encaró tareas de limpieza. La idea era montar allí el Ministerio Público Fiscal, pero las Fiscalías Federales terminaron en diciembre de 2024 en las antiguas oficinas de Litoral Gas (Mitre y San Lorenzo).
Este verano, vecinos de Sarmiento y 9 de julio reportaron a la Municipalidad que había gente dentro del edificio. “Se habían metido cuatro o cinco personas, las retiramos y cerramos bien el lugar”, declaró Diego Herrera, secretario de Control y Convivencia. “Sellamos todas las puertas, las soldamos, se puso una valla y un candado en el portón que da a 9 de julio. De nación nos llamaron y nos indicaron que le entregáramos la llave a la Policía Federal, que ahora se encarga de hacer controles periódicamente”, afirmó el funcionario.
El convenio suscripto en marzo de 2022 con la gestión del exgobernador Omar Perotti quedó caduco al asumir el presidente Javier Milei. Dicho acto administrativo incluía también la cesión de la casona de Laprida y Santa Fe, que voceros nacionales señalaron a fines de 2025 como futura sede de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN). Sin embargo, la mansión sigue vacía y, ante consultas de La Capital, fuentes de la gestión mileísta no respondieron.
La casa Aghina
Hércules Aghina y María Francisca del Rosario Cafferata fueron los primeros dueños de la casa de Laprida 708, aunque se la recuerda más vinculada a la familia Rouillón, que la ocupó desde 1931. En 2015 el gobierno nacional desalojó el centenario inmueble para efectuar reparaciones, pero los arreglos no se hicieron. En 2024 la casona de 1.504 metros cuadrados fue usurpada por intrusos que se llevaron materiales de infraestructura. Los vecinos dieron aviso y debió intervenir el área de control municipal.
“Hubo ingreso de personas por el portón de calle Santa Fe, habían sacado el chapón de abajo. Pero cuando accedimos, no encontramos a nadie”, declaró el secretario Diego Herrera. “Con Defensa Civil, sellamos y soldamos el portón”, agregó, y recordó que el interior se hallaba “en estado de abandono, vandalizado”.
Desarrollada en subsuelo, planta baja y planta alta, la casa Aghina fue construida por José Gerbino y Leopoldo Schwartz. Está catalogada por su valor arquitectónico y urbanístico. Albergó al PAMI y al Senasa. Durante la gestión de Alberto Fernández, estaba previsto que alojara al ente de control de la Hidrovía Paraná-Paraguay (Ecovina). En enero de 2025, el organismo fue reemplazado por la ANPYN. Luego de que fracasaran los intentos de concesionar la propiedad a privados, la ANPYN la solicitó para utilizarla, pero no ha habido movimientos.
