La Federación Aceitera y la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) mantienen diferencias en la negociación salarial. El sindicato reclama un aumento del 20%, mientras que las empresas consideran el pedido desmedido. La conciliación obligatoria frenó una huelga por dos semanas.
El conflicto entre la Federación Aceitera y la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) se encuentra en una etapa de conciliación obligatoria, que comenzó el miércoles y tiene una vigencia de dos semanas, con posibilidad de extenderse siete días más. La medida fue adoptada tras el anuncio de una huelga por parte del sindicato.
Según declaró el secretario general de la Federación Aceitera en Radio10, “la respuesta de Ciara fue que el aumento es de cero pesos” en la última reunión paritaria. En contrapartida, Ciara calificó el pedido del 20% como “desorbitante” y señaló que ese incremento arrastra otros indicadores, entre ellos, que el aumento en 2026 superaría la inflación.
Ciara también sostuvo que el conflicto “ya no es salarial: es político, contra la política económica”.
Las partes difieren en el método de actualización salarial. Ciara propone basar los ajustes en el Índice de Precios al Consumidor del Indec, mientras que la Federación Aceitera rechaza ese mecanismo. “Las cámaras nos quieren cambiar las formas de ver las cosas. Quieren que esperemos que salga el Indec pero nosotros nunca negociamos así”, afirmó el secretario general en LT8.
Ciara argumentó que las exigencias sindicales son desmedidas en comparación con el resto del sector privado. Según la cámara, el salario promedio del empleo privado registrado ronda los $1,4 millones, mientras que la categoría inicial aceitera parte de $2,34 millones, una diferencia del 67% por encima del promedio privado formal. En categorías superiores, la diferencia llega hasta el 117%, y el salario promedio ponderado del sector aceitero alcanza los $4,9 millones en mayo de 2026.
Ciara también publicó datos sobre la evolución salarial: entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, el salario aceitero aumentó 361%, mientras que el IPC subió 299%, el dólar aumentó 304% y la soja en pesos subió 179%.
En respuesta, la Federación Aceitera señaló que Ciara no informa sobre la rentabilidad del sector. “La CIARA dice que nosotros cobramos un 60% más que los trabajadores privados de otras empresas, pero ellos no dicen cuál es la rentabilidad que tienen respecto de otros sectores”, indicaron desde el sindicato. En los próximos días, la Federación Aceitera publicaría una contestación con datos propios.
La Federación Aceitera no plantea un porcentaje para la revisión de junio, sino un número fijo: un salario básico de $2.879.877, frente a los $2.344.000 actuales, lo que representa un aumento aproximado del 20%. El sindicato considera que el reclamo porcentual vinculado a la inflación es una “trampa” porque se manipula el índice.
La conciliación obligatoria incluye la reforma laboral, que declara la actividad como esencial, por lo que debe garantizarse el 75% del servicio durante cualquier medida de fuerza. En los próximos días se esperan nuevos contactos entre las partes.
