El 10 de mayo, la institución La Vigil anunció la identificación de dos elementos de su telescopio que faltaban desde la última dictadura en el Complejo Astronómico Municipal. La historia del observatorio, construido en la década del sesenta, se reconstruye a partir de una pericia técnica judicial.
A lo largo del mes de mayo, la institución La Vigil (Alem 3078) anunció la identificación de dos elementos de su telescopio que faltaban desde la última dictadura, localizados en el Complejo Astronómico Municipal (Parque Urquiza). La comisión directiva, reinstaurada en 2013, había señalado previamente que entre los bienes saqueados desde 1977 se encontraba el lente del telescopio. En un pedido presentado al Concejo, exigen que se continúe la búsqueda de más piezas.
La historia del observatorio se remonta a la década del sesenta. Según una pericia técnica incorporada a la causa federal por delitos económicos contra La Vigil entre 1977 y 2005, confeccionada por la licenciada Natalia García, el interés por la astronomía en el barrio Tablada creció desde los años cincuenta con charlas y talleres gratuitos. En 1964, dentro de la Universidad Popular, se creó la Escuela de Astronomía. En 1965, la comisión directiva trató el “asunto del telescopio”, primer paso para desarrollar un observatorio.
La comisión se asesoró con miembros del observatorio municipal, destacándose el profesor Victorio Capolongo. La pericia indica: “El citado especialista recomendó la adquisición de un telescopio refractor-reflector con capacidades de aumento de 330x y 800x respectivamente, equipado con un sistema de movimientos electrónicos que permitía el seguimiento automático de la Luna, el Sol y otros cuerpos celestes, acompañado de la correspondiente cúpula de observación”.
Se encargó el equipo a la empresa alemana Zeiss, que asumió la entrega en 18 meses. La operación fue de tal magnitud que la provincia de Santa Fe, bajo el mandato del gobernador Aldo Tessio (1963-1966), actuó como garante. Este telescopio fue el primero de su tipo en América Latina; solo hubo tres como este en el mundo, y La Vigil ocupó el tercer lugar en potencia a nivel nacional.
En 1968 llegó la cúpula giratoria al puerto, y en 1969 llegó el telescopio. Previamente, Zeiss solicitó presentarlo en la XIII Asamblea General de la Unión Astronómica Interamericana en Praga. En diciembre de 1969 se habilitó el Observatorio Astronómico de La Vigil. El equipo permitía aislar una longitud de onda específica de la luz solar (H alfa) para revelar fenómenos activos de la cromósfera, como erupciones solares que podían afectar las comunicaciones espaciales. La pericia señala: “la ubicación estratégica del Observatorio de la Vigil y su capacidad para observar la cromósfera lo convirtieron en un recurso científico de enorme potencia, no solo para la investigación astronómica, sino también para la protección de las comunicaciones y la seguridad de las misiones espaciales”.
Desde su inauguración hasta febrero de 1977, el observatorio estableció vínculos con Chile, Uruguay, Italia, Brasil, España y Ecuador, así como con instituciones académicas como la American Meteor Society y el Observatorio Nacional de Física Cósmica. El 25 de febrero de 1977, bajo la figura de “intervención liquidadora”, integrantes de la Marina, agentes policiales liderados por Agustín Feced, contadores, abogados y escribanos desplazaron a la comisión directiva. El 10 de mayo comenzaron los secuestros de ocho miembros, que fueron liberados hacia fin de año. El observatorio fue cerrado y los elementos más valiosos del telescopio fueron sustraídos. En 2015, La Vigil fue declarado Sitio de Memoria.
