La reducción de los derechos de exportación del 7,5% al 5,5% para trigo y cebada genera cambios en la rentabilidad del sector, en un contexto de aumento de costos productivos, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.
La baja de los derechos de exportación para el trigo y la cebada comenzó a generar impacto en el sector agropecuario. Según un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la reducción de la alícuota del 7,5% al 5,5% representa un cambio concreto para los márgenes agrícolas en un contexto de costos productivos en ascenso.
La reducción de los derechos de exportación para trigo y cebada se produce en un escenario marcado por el aumento de fertilizantes, combustibles y logística. La Bolsa de Comercio de Rosario señaló que la medida puede influir en las decisiones de inversión y siembra para la próxima campaña.
El análisis de la entidad rosarina indicó que la decisión oficial podría modificar las estrategias de inversión de los productores de cara a la campaña fina 2026/27. El informe destacó que el incremento de los precios internacionales de combustibles y fertilizantes, impulsado por la guerra en Medio Oriente, había afectado la rentabilidad esperada para el trigo y puesto en duda parte de la intención de siembra.
Actualmente, fertilizantes y fletes concentran el 54% de los costos totales de producción del cereal. Bajo el esquema anterior de retenciones, el margen neto en campos alquilados mostraba pérdidas cercanas a los 103 dólares por hectárea, mientras que en campos propios la rentabilidad apenas alcanzaba los 94 dólares por hectárea.
La Bolsa de Comercio de Rosario proyectó que la reducción de los DEX permitirá mejorar la capacidad de pago de la exportación entre 4,8 y 4,9 dólares por tonelada. En términos porcentuales, la mejora rondaría entre el 2,2% y el 2,3% para las posiciones de descarga inmediata y también para la nueva cosecha.
El informe indicó que el anuncio oficial se produce en un momento particular para el agro argentino. La relación entre el precio de la urea y el valor internacional del trigo alcanzó máximos históricos, lo que afectó las proyecciones económicas de muchos productores y obligó a revisar inversiones en tecnología y fertilización.
Desde la entidad explicaron que la medida puede convertirse en un incentivo para sostener el área sembrada y evitar una caída productiva en la campaña fina. También señalaron que el alivio impositivo podría trasladarse parcialmente a un aumento del comercio exterior en los próximos meses.
A pesar de la rebaja tributaria, la BCR consideró que el impacto fiscal para el Estado nacional será relativamente limitado. Esto se debe a que una parte importante de las exportaciones estimadas para la campaña actual ya se encontraba comercializada antes del anuncio oficial.
El trabajo calculó que el costo fiscal para el trigo será de aproximadamente 26,2 millones de dólares, mientras que para la cebada rondará los 3,3 millones. La entidad sostuvo que si la baja de retenciones acelera nuevas ventas externas, el impacto final podría reducirse aún más para el Estado.
Para la campaña 2026/27, el costo fiscal total de la medida se ubicaría cerca de los 78 millones de dólares. Sin embargo, la Bolsa rosarina consideró que ese monto podría compensarse con un mayor nivel de producción y exportaciones derivadas de mejores condiciones económicas para el sector.
En paralelo al frente económico, el agro sigue observando la evolución climática. Las últimas proyecciones privadas y oficiales indican una probabilidad cercana al 100% de continuidad del fenómeno climático de El Niño durante los próximos meses.
La expectativa de mayores lluvias sobre la región agrícola podría favorecer el rendimiento de los cultivos, aunque los especialistas advirtieron que un exceso hídrico también podría generar dificultades logísticas y complicaciones productivas en distintas zonas del país.
