El director argentino, reconocido por películas como ‘Un lugar en el mundo’ y ‘Martín Hache’, murió este domingo. Dejó una extensa carrera que abarcó Argentina y España.
El destacado director Adolfo Aristarain, una de las figuras más relevantes del cine argentino, falleció este domingo a los 82 años. Su obra, que combinó géneros como el policial y el drama con reflexiones políticas y éticas, dejó una huella imborrable en la filmografía nacional e internacional, especialmente en Argentina y España.
Entre sus películas más emblemáticas se encuentran Tiempo de revancha (1981), Un lugar en el mundo (1992) y Martín Hache (1997). La primera, protagonizada por Federico Luppi, es considerada un clásico del cine argentino de la postdictadura. Un lugar en el mundo obtuvo la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián y el Premio Goya a la mejor película extranjera de habla hispana. Martín Hache, por su parte, fue aclamada por la crítica y el público.
Antes de dirigir, Aristarain trabajó como asistente en más de 30 películas, incluyendo producciones internacionales como Érase una vez en el Oeste, de Sergio Leone. Vivió y trabajó muchos años en España, donde en 2024 recibió la Medalla de Oro de la Academia de Cine española, el último gran reconocimiento a su trayectoria.
Otras obras destacadas de su filmografía son La ley de la frontera, Lugares comunes y Roma, su última producción, estrenada en 2004. Colaboró frecuentemente con actores como Federico Luppi, José Sacristán, Cecilia Roth y Eusebio Poncela, a quienes consideraba fundamentales para su cine.
