La iniciativa, que requiere mayoría absoluta para su aprobación, propone eliminar las elecciones primarias y modificar el financiamiento de campañas. La oposición en el Senado, incluidos peronistas y radicales, manifestó su rechazo.
El Poder Ejecutivo Nacional remitió este jueves al Senado un proyecto de reforma política cuyo eje principal es la eliminación de las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). El oficialismo reconoce no contar con los votos necesarios para su aprobación, que por tratarse de una modificación electoral requiere mayoría absoluta de los miembros de la Cámara, según lo establece la Constitución Nacional.
Desde el bloque opositor del justicialismo en el Senado, su jefe, José Mayans, calificó la iniciativa como «una tomada de pelo a la sociedad», argumentando que el problema central del país es la crisis social y económica. «El problema de la sociedad es que hay mucha gente que está sufriendo por la desconsideración que tiene este gobierno en cuanto al sistema previsional, lo que cuesta la canasta cuando la mayoría de las personas está bajo la línea de pobreza», expresó el senador en declaraciones a Tiempo.
El proyecto oficialista sostiene que la eliminación de las PASO generaría un ahorro de costos estimado en 45 mil millones de pesos y plantea que el Estado no debe financiar las internas partidarias. Además, propone cambios en el sistema de financiamiento de campañas para reducir el gasto público, refuerza la implementación de la Boleta Única de Papel e introduce un capítulo de «ficha limpia» para impedir la postulación de personas con condena confirmada en segunda instancia.
En el Senado, el bloque oficialista que lidera Patricia Bullrich enfrenta un escenario complejo. El peronismo encabeza el rechazo a la propuesta, especialmente a la eliminación de las primarias, por su posible impacto en las estrategias electorales de los gobernadores. Fuentes del principal bloque opositor indicaron a Tiempo que existe «consenso de los 28 en mantenerlas, a lo sumo suspenderlas». La Unión Cívica Radical también se manifestó en contra de eliminar las PASO, al considerarlas una herramienta que «ordena» al partido. Incluso el PRO, aliado habitual del oficialismo, prefiere tratar la «ficha limpia» en una ley separada.
Mayans, al ser consultado sobre si la posible eliminación de las PASO complicaría al peronismo, descartó que el espacio pueda «implosionar» y afirmó: «Lo que está implosionando es el gobierno de Milei. El justicialismo no muere nunca».
