Instituciones educativas y científicas de todo el país, incluida la UNR, desarrollaron una agenda de 24 horas para visibilizar su situación y exigir la aplicación de la Ley de Financiamiento.
El sistema universitario público argentino llevó a cabo este miércoles una jornada de actividades bajo la consigna «La Universidad No Se Apaga». El objetivo fue exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y mostrar las capacidades del sistema ante la situación presupuestaria actual.
El rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Franco Bartolacci, expresó que la jornada nacional impulsada desde el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) buscó evidenciar lo que la universidad pública aporta a la sociedad. Advirtió que, sin respuestas urgentes a la compleja situación financiera, esa capacidad se ve afectada.
Bartolacci destacó que se exige la implementación de la Ley de Financiamiento, aprobada hace más de 170 días por el Congreso Nacional y con fallos judiciales que ordenan su aplicación al Poder Ejecutivo. Señaló que los artículos 5 y 6, que recomponen salarios y becas estudiantiles, son prioritarios. Mencionó una caída del 47% en la transferencia a las universidades públicas desde 2023 a la fecha.
El rector informó que se elevó a la Justicia un informe por el incumplimiento y que se solicitará a la ministra Pettovello la convocatoria paritaria para aplicar los artículos mencionados. Ante la falta de respuestas, se convocará nuevamente a la sociedad a manifestarse en mayo.
En la Universidad Nacional de Rosario, la actividad comenzó a las 8 de la mañana con clases abiertas simultáneas en varias facultades como Ciencia Política, Humanidades y la Escuela Superior de Comercio. A lo largo del día se sumaron teóricos, talleres y actividades en facultades como Ciencias Económicas, Bioquímica, Arquitectura y el Centro Cultural Fontanarrosa. La Facultad de Ciencias Exactas ofreció visitas guiadas a la Biblioteca Central y al Instituto de Mecánica Aplicada.
Desde las 16:45, el edificio de la Facultad de Derecho concentró la agenda nocturna con una seguidilla de clases abiertas sobre informática, inteligencia artificial, ingeniería electrónica, óptica, contabilidad y programación, entre otras. Además, se desarrollaron actividades lúdicas como un desafío urbano y la exhibición de un álbum por los 40 años de democracia.
