Hechos recientes vinculados al fentanilo y al propofol han motivado preguntas sobre controles y seguridad en el sistema de salud. Especialistas locales explican los protocolos existentes y abordan las inquietudes de la comunidad.
En el último tiempo, dos situaciones relacionadas con fármacos de uso médico han captado la atención pública. Por un lado, durante 2025 se registraron casos fatales asociados a fentanilo contaminado en el país, con 49 decesos reportados en la ciudad de Rosario. Por otro, en las últimas semanas, se dio a conocer un caso en el que profesionales de la salud, según las investigaciones, habrían desviado medicación como fentanilo y propofol para uso personal.
Estos hechos, ampliamente difundidos, han generado un incremento en las consultas y expresiones de preocupación por parte de algunos pacientes y sus familias, particularmente entre quienes deben someterse a cirugías o tratamientos para el dolor.
Profesionales de la salud de Rosario consultados al respecto reconocen este fenómeno. El médico especialista en medicina interna, oncología y cuidados paliativos, Raúl Sala, junto a la psicooncóloga Rosa María Nocera, señalaron que noticias sobre procedimientos médicos poco conocidos por la sociedad suelen generar «sorpresa, desconfianza y reacciones».
Los especialistas describen que las respuestas son variadas: desde quienes postergan controles de salud temporalmente, hasta aquellos que buscan más información con sus médicos de referencia, y un tercer grupo que puede llegar a cuestionar o rechazar tratamientos.
Respecto a los controles, el Dr. Sala explicó que «el uso de las drogas opioides se encuentra controlado por una ley y que su clasificación en listas determina el tipo de receta que debe usarse», indicando también a los farmacéuticos qué archivo y registros deben llevar. Agregó que circuitos similares de control existen en los ámbitos de internación, diseñados para favorecer el uso seguro de los medicamentos y evitar usos fuera de sus indicaciones aprobadas.
Sobre el fentanilo en particular, los profesionales aclararon que en la práctica habitual de cuidados paliativos es un fármaco poco utilizado, ya que en la mayoría de los casos no se requiere ese nivel de analgesia. Sin embargo, al pertenecer al grupo de los opioides, junto a drogas de uso más común como la morfina, las preguntas y la preocupación pueden extenderse.
En relación al episodio de fentanilo contaminado, las autoridades sanitarias indicaron que, a partir de mayo de 2025, se implementaron medidas de inhibición sobre los laboratorios afectados.
