El filme de 1990, protagonizado por Julia Roberts, muestra a estudiantes de medicina que experimentan con la muerte clínica. Su trama cobra nueva relevancia en el contexto de casos recientes que involucran sustancias hospitalarias.
El filme «Flatliners», estrenado en 1990, sigue la historia de un grupo de estudiantes de medicina que, con acceso a drogas y equipos médicos, detienen sus signos vitales por breves minutos para luego intentar volver a la vida. Dirigida por Joel Schumacher, la película protagonizada por Julia Roberts, Kevin Bacon, Kiefer Sutherland, William Baldwin y Oliver Platt, explora los límites de la experimentación y las consecuencias psicológicas de traspasarlos.
En la trama, los jóvenes personajes, motivados por descubrir qué hay «después de la muerte», se autoadministran potentes fármacos para inducir un paro cardíaco controlado, utilizando luego desfibriladores y adrenalina para reanimarse. La frase «Hoy es un buen día para morir», del personaje de Sutherland, sintetiza la temeraria búsqueda del grupo.
La película, cuyo título en español es «Línea mortal», derivó en un thriller psicológico cuando los protagonistas comenzaron a sufrir visiones aterradoras tras sus experiencias cercanas a la muerte. En 2017 se estrenó un remake con Elliot Page en el rol principal.
En Argentina, «Flatliners» está disponible para ver en la plataforma de streaming Apple TV.
