El reconocido músico argentino Moris pasó más de dos semanas en Rosario, donde grabó material, se encontró con Fito Páez y compuso una canción inspirada en su experiencia en la ciudad, destacando su ambiente y la calidez de su gente.
El músico argentino Moris tuvo una estadía de más de dos semanas en la ciudad de Rosario durante el mes de marzo. Su visita coincidió con la distinción como visitante ilustre para su hijo, Antonio Birabent, quien se presentó en el bar El Cairo.
«Tenía ganas de salir un poco del caos de Buenos Aires con todas sus problemáticas. Así que para mí fue un alivio lindo», comentó Moris sobre su decisión de viajar. Durante su estadía, el artista aprovechó para grabar el tema «Olor a Tango» en los estudios Penny Lane, espacio que elogió por su calidad técnica.
Moris destacó su impresión positiva de Rosario: «He encontrado en Rosario un pueblo limpio, sano, bien dispuesto, con un mundo interesante. La gente está con alegría». Inspirado por el sonido de las campanas de la Catedral, compuso una estrofa: «Las campanas de Rosario serán siempre el escenario de mi eterna juventud».
El artista también se refirió a su proyecto principal actual: la grabación de un disco de tangos con Sony, donde versionará clásicos con arreglos modernos que incluyen instrumentos electrónicos.
Durante su visita, Moris asistió a uno de los conciertos de Fito Páez en la ciudad y lo visitó en el camerino. «Encontré en él una persona muy cálida, muy trabajadora, con una humildad bárbara y una técnica de piano increíble», expresó. En un momento espontáneo, Moris subió al escenario para saludar al rosarino, generando una ovación del público.
A pesar de sufrir una descompensación durante su estadía, que requirió atención médica, Moris se recuperó en pocos días y pudo retomar sus actividades antes de regresar a Buenos Aires para continuar con sus proyectos.
