El presidente Javier Milei se refirió a su discurso durante la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso y justificó su reacción frente a las interrupciones de la oposición, al advertir que está dispuesto a “pararse de manos” frente al kirchnerismo.
“A mí no me van a llevar puesto como lo hicieron con Mauricio Macri. No me voy a dejar amedrentar por delincuentes, chorros y asesinos”, afirmó el mandatario en declaraciones en una entrevista televisiva. Además, sostuvo que los bloques opositores “detestan el orden espontáneo” y aseguró que las agresiones durante la Asamblea Legislativa comenzaron desde ese sector y que no hubo ninguna reacción planificada de su parte.
“Yo no empecé con las agresiones. Empezaron los 100 cavernícolas que, además de ignorantes, son maleducados y violentos”, lanzó el Presidente en declaraciones al canal La Nación+.
En ese sentido, defendió su estilo confrontativo y marcó diferencias con la estrategia de Macri durante su presidencia. “Macri tenía el manual de las formas a la perfección y aun así se lo llevaron puesto. Yo tengo un perfil más gladiador y estoy dispuesto a ir a la pelea”, afirmó.
Críticas a empresarios, defensa del plan económico y rechazo a internas
En otro tramo de la entrevista, el mandatario también cuestionó a algunos empresarios y mencionó de forma directa a Paolo Rocca y a Javier Madanes Quintanilla, a quienes acusó de haber operado contra su gobierno.
“Mi argumento contra algunos empresarios es de índole moral. Un empresario no puede comprar favores si no hay un corrupto del otro lado. Por eso a Rocca le gustaban tanto los gobiernos anteriores”, sostuvo, al tiempo que apuntó contra el grupo Techint. De todos modos, aclaró que no es “antiempresario” y desafió al sector privado: “Ojalá los empresarios me discutieran mis políticas en la cara”.
Por otra parte, el presidente Javier Milei defendió los resultados de su programa económico y aseguró que, si la gestión continúa, la economía podría crecer con fuerza. “Si este gobierno siguiera, la economía crecería al 8%. No estoy diciendo que somos Suiza, pero bajamos la pobreza en un 27% y sacamos a más de 12 millones de personas de esa situación”, afirmó.
En relación con el empleo, reconoció que durante el proceso de ajuste se pierden algunos puestos de trabajo, aunque aseguró que se crearán nuevas oportunidades en otros sectores. “No pienso como un populista ni como los zurdos empobrecedores”, agregó.
Además, anticipó una fuerte desaceleración de la inflación en los próximos meses. “Entre julio y agosto la inflación va a empezar con cero”, pronosticó, y remarcó que primero es necesario “reconstruir el capital de trabajo para poder crecer”.
El mandatario también rechazó las versiones sobre supuestas internas en el Gobierno y negó que las decisiones estén concentradas en su hermana, Karina Milei.
“Los que dicen que gobierna Karina Milei dicen una tontería. Si todas las personas que trabajan conmigo pensaran exactamente igual que yo, estaríamos en problemas”, explicó. Según sostuvo, dentro del equipo existen debates sobre la forma de implementar las políticas, algo que consideró natural. “Podemos tener diferencias sobre cómo hacerlo. Discutimos todas las ideas. A mí no me importa tener la razón, me importa hacer lo correcto”, afirmó
Por último, aseguró que no tiene intenciones de impulsar una reforma constitucional ni de habilitar una reelección indefinida y agregó que en caso de completar un eventual segundo mandato planea retirarse de la vida política.
“Si en 2031 fuera reelecto, me voy al campo con mis hijitos de cuatro patas, a vivir de dar conferencias”, señaló en referencia a sus perros. En ese sentido, remarcó que no pretende beneficios especiales al dejar el cargo: “Yo no quiero jubilaciones de privilegio. Quiero hacer las cosas bien y en 2031 no me ven más”.
