En un contexto de bajo nivel de actividad en el sector fabril y de industrias en jaque, referentes del sector empresario volvieron a defender el rol estratégico de la industria para el desarrollo del país y reclamaron reglas claras para fortalecer la producción y el empleo. La presidenta de la Fundación Mediterránea, María Pía Astori, sostuvo que el desarrollo económico de la Argentina depende de la fortaleza de su sector productivo, mientras la Unión Industrial Argentina (UIA) alertó sobre las dificultades que atraviesan numerosas empresas.
“Sin producción no hay desarrollo, sin empresas no hay empleo y sin industrias ni empleo no hay país que valga”, afirmó Astori, durante el encuentro anual organizado por la Fundación Mediterránea que se realizó este miércoles en la ciudad de Córdoba, y que contó con la presencia del ministro de Economía, Luis Caputo.
Las declaraciones de Astori se conocieron en sintonía con un comunicado difundido por la Unión Industrial Argentina (UIA), que también defendió el rol del sector manufacturero y alertó sobre las dificultades que atraviesan numerosas empresas. La entidad utilizó una frase histórica del expresidente Carlos Pellegrini, uno de los impulsores de la creación de la entidad, para sintetizar su postura: “Sin industria no hay Nación”.
Las declaraciones se producen días después de que el presidente Javier Milei criticara duramente a los industriales durante su discurso ante la Asamblea Legislativa, cuando los calificó como “prebendarios” y los acusó de “robar legalmente” mediante políticas proteccionistas.
La presidenta de la Fundación Mediterránea —también referente del grupo Astori, uno de los conglomerados nacionales vinculados al sector de la construcción— planteó la necesidad de contar con un sector privado competitivo acompañado por políticas públicas estables. “El Estado necesita un sector privado fuerte y competitivo, y el sector privado necesita reglas claras, previsibilidad e instituciones sólidas”, subrayó.
En ese sentido, sostuvo que los industriales creen en la competencia internacional, pero reclamó que el país adopte criterios similares a los que aplican otras economías desarrolladas.
“Creemos en la sana competencia, pero como lo hace Estados Unidos, con coherencia y cuidando que los productos que ingresan desde China lo hagan de una manera más controlada”, señaló.
La postura de la UIA
En el documento de la UIA, difundido tras una reunión entre el Comité Ejecutivo de la entidad y representantes de las uniones industriales del Norte argentino, se expuso la preocupación por la situación que enfrentan distintos sectores productivos en varias provincias. “Expresamos nuestra preocupación por la situación de diversos sectores industriales y de distintas provincias. La transición hacia un nuevo esquema económico implica un proceso de adaptación profundo que no es homogéneo ni inmediato”, señalaron desde la organización.
Según indicaron, muchas empresas —en especial las pequeñas y medianas— atraviesan un momento crítico marcado por la caída de la actividad, dificultades para acceder al financiamiento, elevada presión fiscal y pérdida de empleo.
La preocupación se acentúa particularmente en el Norte argentino, donde el nivel de actividad privada es históricamente bajo y el empleo público tiene mayor peso relativo en la estructura laboral.
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El titular de la UIA.
En su comunicado, la UIA también recordó la importancia que tiene el sector industrial dentro de la economía argentina. Según datos de la entidad, la industria produce el 19% del Producto Bruto Interno y aporta el 27% de la recaudación fiscal nacional. Además, genera de manera directa alrededor del 19% del empleo formal del país, con cerca de 1,2 millones de trabajadores, y moviliza otros 2,4 millones de puestos indirectos a lo largo de toda la cadena productiva. En total, más de 3,6 millones de empleos dependen directa o indirectamente de la actividad industrial.
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“Estos datos reflejan el rol estratégico que cumple la industria en la economía argentina por su capacidad de agregar valor, generar exportaciones y aportar divisas. Detrás de cada fábrica hay un capital social construido por empresarios y trabajadores”, señaló la entidad.
Apoyo a las reformas y pedido de respeto
Al mismo tiempo, la UIA reconoció algunos avances del gobierno nacional en materia macroeconómica, como el equilibrio fiscal, la baja de la inflación y el impulso a reformas estructurales orientadas a mejorar la competitividad. Sin embargo, la entidad también defendió el rol del empresariado industrial frente a las críticas recibidas desde el Ejecutivo. “El empresario no diseñó el marco económico previo ni es responsable de las distorsiones estructurales acumuladas durante décadas”, señalaron.
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En ese contexto, el comunicado remarcó que el respeto hacia quienes producen, invierten y generan empleo es una condición necesaria para reconstruir la confianza económica. “En esta etapa de transformación, queremos ser claros: el respeto es condición básica del desarrollo. Respeto hacia quienes producen, invierten y generan empleo en todo el país”, afirmó la entidad.
Finalmente, la UIA reafirmó su voluntad de trabajar junto con el gobierno, los trabajadores y los distintos sectores de la sociedad para avanzar hacia una economía más productiva y competitiva. “La industria es parte de la solución”, concluyó el documento.
