Los médicos del Instituto Guttmann en España recomendaron que el joven rosarino continúe su tratamiento intensivo al menos tres meses más. Familiares y amigos iniciaron una colecta para cubrir los costos mensuales, que oscilan entre 8.000 y 10.000 euros.
Matías Bottoni atraviesa una etapa considerada clave en su recuperación y los médicos que lo atienden en España recomendaron sostener al menos tres meses más el tratamiento intensivo que realiza en el Instituto Guttmann, uno de los centros especializados en rehabilitación neurológica más reconocidos de Europa.
Ante ese escenario, familiares y amigos impulsaron una nueva campaña solidaria para reunir fondos que permitan costear la continuidad de la terapia, cuyos gastos oscilan entre 8.000 y 10.000 euros mensuales.
El joven rosarino sufrió una grave lesión medular durante el Campeonato Nacional de Natación disputado en mayo de 2025 en Buenos Aires. Tras una cirugía y meses de recuperación, actualmente se encuentra realizando un tratamiento intensivo basado en nuevas tecnologías que buscan estimular la movilidad y potenciar la recuperación neurológica.
«Este miércoles, en Argentina los amigos tuvieron la iniciativa de juntar dinero para que Mati se pueda quedar más tiempo. Está transitando la tercera semana de tratamiento de electroestimulación medular transcutánea y la semana que viene tendrá una evaluación médica», afirmó su padre, Luciano Bottoni, en diálogo con La Red Rosario.
Según explicó la familia, el equipo médico elaboró un informe en el que divide la recuperación de una lesión medular en tres etapas: aguda, subaguda y crónica. La fase aguda comprende aproximadamente el primer año posterior al accidente. Ese período ya fue atravesado por Matías.
Actualmente se encuentra en la denominada etapa subaguda, una ventana terapéutica en la que los especialistas recomiendan realizar tratamientos intensivos sin interrupciones para maximizar las posibilidades de recuperación.
«Hablan de entre seis y ocho meses de tratamiento y específicamente recomiendan no interrumpirlo», explicó Luciano.
Según detalló, una vez ingresada la etapa crónica, los avances continúan siendo posibles, pero las probabilidades de éxito disminuyen considerablemente.
Por ese motivo, la familia busca reunir los recursos necesarios para que Matías pueda permanecer varios meses más en España. «Sabemos que con un mes no es suficiente y que necesita al menos tres meses», señaló su padre.
Una de las herramientas que incorporó recientemente a la rehabilitación es un exoesqueleto robótico denominado ABLE. Se trata de un dispositivo diseñado para asistir la marcha en personas con lesiones medulares. A diferencia de otros sistemas más antiguos, como el Lokomat, que funcionan mediante arneses que sostienen al paciente mientras el robot reproduce los movimientos, este equipo permite trabajar soportando el propio peso corporal.
Los especialistas optaron por esta alternativa debido a la fuerza que Matías conserva en los brazos, lo que le permite mantenerse erguido sin necesidad de un sistema de suspensión. La característica tiene una ventaja adicional: favorece la carga ósea en los miembros inferiores y la cadera.
Según explicó Luciano, Matías presentaba signos iniciales de osteopenia, una disminución de la densidad mineral ósea que puede evolucionar hacia cuadros de osteoporosis.
El trabajo en posición vertical ayuda a preservar la salud de los huesos y evita parte de las complicaciones asociadas a la inmovilidad prolongada. Durante cada sesión, el joven realiza más de mil pasos asistidos.
Además, el nivel de ayuda que brinda el robot se ajusta según la evolución del paciente. Actualmente el dispositivo interviene apenas en un 17% del movimiento, un porcentaje considerado bajo dentro del tratamiento.
La otra gran novedad de la rehabilitación es la incorporación de un sistema de electroestimulación medular transcutánea denominado ARC-EX. La tecnología utiliza electrodos colocados a nivel sacro para detectar y amplificar las señales nerviosas que todavía logra transmitir la médula espinal.
«Lo que hace es tomar cualquier pequeña señal que Matías pueda enviar y amplificarla», explicó su padre.
A diferencia de otros sistemas de estimulación, los electrodos no se colocan por encima y por debajo de la lesión para generar una especie de puente artificial. En cambio, trabajan potenciando los impulsos que todavía circulan por las vías neurológicas existentes.
El objetivo es estimular la movilidad muscular y favorecer los procesos de neuroplasticidad, es decir, la capacidad que tiene el sistema nervioso para reorganizarse y generar nuevas conexiones después de una lesión.
Los especialistas buscan que esas vías de comunicación puedan fortalecerse o reconectarse para recuperar funciones motoras.
Para sostener la continuidad del tratamiento, familiares y amigos impulsan una campaña solidaria abierta a toda la comunidad. Las donaciones pueden realizarse a través del alias: LUCIANOMARTINBOTTONI.
La familia agradeció el apoyo recibido durante el último año y destacó que la posibilidad de acceder a estas terapias de alta complejidad fue posible gracias a la solidaridad de miles de personas.
Ahora, el desafío es reunir los fondos necesarios para que Matías pueda permanecer varios meses más en una etapa que los médicos consideran determinante para su recuperación.
