El juez Alfredo Godoy procesó ayer con prisión preventiva al presunto líder de una organización dedicada al robo de al menos 20 camionetas Toyota Hilux y SW4 en distintos barrios porteños, entre enero de 2025 y mayo de 2026. También embargó sus bienes por 20 millones de pesos.
El juez Alfredo Godoy, a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°18, procesó ayer con prisión preventiva al presunto líder de una asociación ilícita que habría sustraído al menos 20 camionetas 4×4 Toyota Hilux y SW4 en distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires, entre enero de 2025 y mayo de 2026. Además, el magistrado embargó los bienes del imputado hasta cubrir la suma de 20 millones de pesos.
La decisión alcanza también a uno de los supuestos integrantes de la banda, en el marco de la investigación desarrollada por la Fiscalía de Distrito de los barrios de Saavedra y Núñez, a cargo del fiscal José María Campagnoli. La pesquisa continúa en trámite respecto a la responsabilidad de al menos otras diez personas que integrarían la organización.
Dos hombres y una mujer fueron detenidos el 24 de abril pasado durante un control vehicular en la avenida García del Río al 3300, en el barrio de Saavedra. Las tres personas se desplazaban en un Ford Escort rojo, utilizado como vehículo de apoyo durante las sustracciones, y tenían en su poder dos unidades de control del motor (ECU).
Los hechos
La investigación se inició el 7 de mayo de 2025, cuando una mujer denunció en la Comisaría Vecinal 13B de la Policía de la Ciudad que le habían sustraído cuatro días antes su camioneta Toyota Hilux, estacionada en la calle Cuba al 3400, en el barrio de Núñez. El vehículo contaba con un dispositivo de posicionamiento satelital, que lo ubicó en un domicilio de la localidad bonaerense de Ezeiza, donde residía un mecánico que luego sería imputado como líder de la organización.
Personal de la empresa de rastreo, de la División Sustracción Automotores de la Policía de la Ciudad y de la Seccional Ezeiza 2ª de la Policía Bonaerense allanaron el domicilio, habilitados por la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N°2 descentralizada Ezeiza. En el procedimiento detuvieron al sospechoso, que fue excarcelado el 19 de septiembre de 2025. También secuestraron la camioneta robada, a la que le habían forzado el tambor de arranque, y otras dos de igual marca y modelo, denunciadas como sustraídas el 4 de mayo de 2025.
Además, la policía secuestró un automóvil Fiat Argo blanco, cinco matafuegos con dominios de otras camionetas, dos chapas patentes triplicadas, dos escáneres para copiado y programación de llaves, dos computadoras y cuatro inhibidores de señal.
Modus operandi
Según la pesquisa, los imputados utilizaban dispositivos electrónicos para ingresar y encender las camionetas o, en caso de que ello no funcionara, removían el plástico inferior del volante, forzaban el tambor de arranque y reemplazaban las centrales de control por ECUs temporales. Luego llevaban los vehículos a distintos domicilios de la provincia de Buenos Aires, donde los dejaban “enfriando” para verificar si tenían dispositivos de rastreo, antes de llevarlos a la vivienda del mecánico en Ezeiza para su comercialización en el mercado ilegal.
Se determinó que los dos imputados, junto a otras personas, intervinieron en la sustracción de al menos 20 camionetas Toyota. Una de ellas fue hallada en la ciudad entrerriana de Concordia y otra en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.
Procesamiento
El juez Godoy procesó con prisión preventiva a los dos hombres, a quienes consideró jefe y miembro de la asociación ilícita. Los señaló como coautores de los delitos de hurto agravado de vehículos dejados en la vía pública, reiterado en 17 hechos consumados, y robo agravado de vehículos dejados en la vía pública, reiterado en 3 hechos consumados. Además, embargó sus bienes hasta cubrir la suma de 20 millones de pesos cada uno.
En su resolución, el magistrado concluyó que se trataba de una asociación ilícita, verificando “la sistematicidad de eventos, coordinados para la comisión de ilícitos de idénticas características, con la diversa colaboración de una veintena de personas en distintos roles”. Destacó que “el grupo se encontraba organizado como una verdadera empresa criminal”.
Les impuso prisión preventiva debido a la severidad de la escala penal prevista para los delitos atribuidos y a que ambos cuentan con antecedentes penales. El mecánico fue condenado previamente, en un juicio abreviado, a 2 años de prisión en suspenso por encubrimiento reiterado. El segundo involucrado tiene una suspensión del proceso a prueba vigente por robo agravado de vehículo en concurso real con encubrimiento.
