La Justicia Federal de Reconquista investiga a Néstor “Piojo” Bejarano, señalado como un eslabón superior de una organización dedicada al tráfico de drogas en el norte provincial. Se entregó el sábado pasado en Sauce Viejo.
Néstor “Piojo” Bejarano, conocido en el ámbito del narcotráfico regional, quedó bajo la lupa de la Justicia Federal de Reconquista por su presunta participación en una organización criminal del norte de Santa Fe dedicada a la venta de drogas. Según la investigación, poseía bienes de lujo, autos de alta gama y realizaba viajes al exterior sin justificación aparente.
Bejarano se entregó el pasado sábado ante las autoridades de Prefectura, luego de que durante varios meses se le siguieran los pasos. El viernes anterior no fue hallado en su vivienda de Sauce Viejo.
Para los fiscales de Reconquista, Bejarano es “un eslabón superior de esta organización dedicada al tráfico de estupefacientes”. La información bancaria y de billeteras virtuales indica que recibía transferencias millonarias provenientes de personas investigadas en otras causas, como Walter Caballero, Irina Alegre y Darío Sosa, entre otros. Se presume que proveía droga desde el sur provincial con la colaboración de Walter Uriel Caballero, condenado y alojado en la Unidad Penitenciaria de Coronda, quien facilitaba cuentas bancarias y virtuales para operar.
En la misma audiencia se imputó a Darío Sosa, también preso en Coronda, quien según la Fiscalía articulaba la distribución de droga con punteros que vendían al menudeo en el norte. A pesar de estar detenido, Sosa mantenía un esquema de administración del negocio que involucraba a sus hijos y a una mujer chaqueña.
De acuerdo a la pesquisa, entre octubre del año pasado y los primeros días de mayo de 2026, Bejarano recibió 81.290.000 pesos en transferencias a dos billeteras virtuales: una de Mercado Pago y otra de Brubank. En ARCA figura como monotributista bajo la modalidad de “empresa de servicios”, lo que le permitía facturar diversas actividades para simular ingresos.
Entre junio de 2025 y abril de 2026 facturó un total de 79.488.000 pesos mediante 32 comprobantes. “Se observa un uso predominante de Factura C vinculada al régimen simplificado, con casos aislados de facturas A o B. Los picos de mayor actividad se concentraron en julio y septiembre de 2025, con casi 14 millones mensuales, y en enero de 2026 con 11,2 millones”, detallaron los fiscales.
Además, utilizó comprobantes Tipo C para evitar controles cruzados de IVA. Emitió comprobantes a 12 personas físicas por un total de 79.500.000 pesos, lo que la Justicia considera una simulación de actividad. “Me dedico a la compra venta de autos y a prepararlos para ponerlos a punto”, declaró Bejarano en la audiencia, intentando justificar sus ingresos con el negocio automotor. Mencionó que una escribana de Esperanza se encarga de los papeles de transferencia y que una contadora santafesina le lleva los números.
Para los fiscales, Bejarano lava dinero proveniente de la venta de drogas. Como prueba señalaron que posee autos, camionetas y lanchas, y que en los últimos dos años viajó a Punta Cana, Brasil, Chile y cuatro veces a Panamá, según el informe de Migraciones.
El juez federal Aldo Alurralde decretó 120 días de prisión preventiva para Bejarano y para Sosa (ya detenido), y 180 días para continuar la investigación. En la causa se destaca el impacto de su línea de celular en antenas de Ezeiza y Marcos Paz, zonas donde hay santafesinos presos en penales federales por venta de drogas.
