Más del 53% de los 2.700 kilómetros de rutas nacionales que cruzan la provincia se encuentra en estado «malo», según un estudio de la Federación del Personal de Vialidad Nacional. En lo que va del año, los siniestros viales en estos corredores provocaron 34 muertes.
Un informe técnico de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (Fepevina) expone el deterioro de las rutas nacionales que atraviesan la provincia de Santa Fe. Según el estudio, más del 53% de los 2.700 kilómetros de estos corredores se encuentra en estado «malo», mientras que solo el 20% puede calificarse como «bueno» y el 26,3% como «regular».
Los tramos evaluados abarcan 998 kilómetros, casi el 35% de la red de rutas nacionales en la provincia. El Índice de Estado (IE), que va del 0 al 10, considera variables como rugosidad del pavimento, ahuellamiento, fisuración, desprendimiento y rotura de bordes. Un IE menor a 5 se considera «malo», entre 5 y 7 «regular», y de 7 a 10 «bueno».
Las rutas nacionales más transitadas y con mayores dificultades en Santa Fe son las 8, 9, 11, 33, 34, 78, 95, 178, A012 y parte de la 168. Los usuarios denuncian baches, pozos, banquinas descalzadas y falta de luminarias y señalizaciones.
Desde el equipo técnico de Fepevina señalaron que «las rutas en Santa Fe están en mal estado, detonadas o deplorables» y que «necesitan una reconstrucción total». Además, indicaron que los usuarios pagan el costo de mantenimiento de las rutas por tres conceptos distintos: el impuesto al combustible, los peajes y el daño del vehículo, sin recibir una contraprestación equivalente en infraestructura.
El secretario de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV), Carlos Torres, identificó a las rutas 11, 33 y 34 como las «más peligrosas y que en peor estado se encuentran», siendo la ruta nacional 34 la que lidera este ranking debido a su alta siniestralidad y presencia de camiones.
En lo que va del año, de enero a abril, los siniestros viales en estos corredores ya provocaron 34 muertes. La preocupación por el estado de los corredores y sus consecuencias fatales ha sido planteada por legisladores santafesinos ante el gobierno nacional.
