Tres detecciones de rastros de soja transgénica HB4 en embarques de harina de soja hacia Países Bajos encendieron alarmas en la cadena agroexportadora. El producto, no autorizado en Europa, podría afectar el principal rubro de exportación del país.
Un mensaje atribuido a la cámara de exportadores de granos y derivados, Ciara-CEC, que comenzó a circular en los últimos días, advierte sobre el riesgo que implican tres alertas emitidas por la Unión Europea por rastros de soja transgénica HB4 en envíos de harina de soja argentina. El hallazgo se produjo en tres embarques con destino a Países Bajos, lo que genera incertidumbre sobre el futuro del principal producto de exportación del país y su mayor mercado.
La soja HB4 fue desarrollada por la biotecnológica Bioceres, con sede en Rosario, como una variante tolerante a condiciones de estrés hídrico y salinidad. Su siembra en Argentina fue aprobada en 2015 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, bajo la condición de que fuera autorizada por los países compradores, algo que en su gran mayoría aún no ocurrió. La Unión Europea no ha aprobado su ingreso, por lo que cualquier detección se considera ilegal.
Desde Ciara-CEC no confirmaron oficialmente la autoría del texto viralizado, aunque referentes del sector se lo atribuyen. «Como ustedes conocen de encuentros previos de trabajo, la soja HB4 no se encuentra autorizada en la UE, por lo que cualquier detección es considerada ilegal», señala la nota. El mensaje agrega: «En los últimos días hemos recibido tres alertas de detección en la UE (Países Bajos) de embarques de harina de soja argentina, con el rechazo de esa mercadería. Estas alertas han generado un temor generalizado en importadores de harina (primer producto de exportación de la Argentina a la UE)».
El riesgo para la economía argentina es significativo. Según un relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la harina de soja ha sido por décadas la principal exportación del país, representando más del 13% de las exportaciones nacionales en el promedio 2019-2024, y superando el 17% en períodos como 2014-2016. Una eventual restricción de las compras europeas podría implicar una fuerte pérdida de divisas.
Portavoces de Bioceres negaron tener confirmación oficial de las alertas. «No tenemos confirmación oficial de ninguna autoridad comunitaria de que se haya detectado Soja HB4 con una metodología validada y homologada por los estándares internacionales», indicaron. Otras fuentes del sector señalaron que la Unión Europea está extremando las mediciones y redujo los umbrales de tolerancia a la contaminación con organismos genéticamente modificados, lo que podría explicar las detecciones.
En Argentina, según fuentes del sector, se sembraron unas 12 mil hectáreas de soja HB4. La variedad fue autorizada en Paraguay, Brasil, Estados Unidos y otros países, pero no en Europa. China, en cambio, aprobó su importación en 2022. El texto que circula menciona contactos con la Secretaría de Agricultura (SAGyP) para analizar la situación y reaccionar ante la UE, aunque fuentes oficiales consultadas por La Nación dieron crédito a las versiones. Hasta el momento no hay una notificación oficial desde Europa.
