Filmada íntegramente en Alvear, la producción con equipo y talento local obtuvo reconocimiento internacional antes de su llegada a las salas argentinas.
«Memoria de una madre», el segundo largometraje del director Mauro Iván Ojeda, llega a las carteleras de cine de todo el país. Se trata de una película de terror con fuerte impronta santafesina, ya que fue rodada en su totalidad en la localidad de Alvear y contó con producción, talento y equipo técnico mayormente rosarino y de la región.
La trama sigue a Genaro, un niño adoptado que, junto a sus nuevos hermanos Nuria y Samuel, comienza a percibir una presencia paranormal que envuelve a la familia en un clima de angustia y hechos inquietantes.
Antes de su estreno comercial en Argentina, la película tuvo un destacado recorrido por festivales internacionales. En diciembre de 2025 se consagró ganadora a Mejor Largometraje en el Horror Film Festival de Canadá y formó parte de la selección oficial de certámenes como el Curtas Festival do Imaxinario (España), el Dead Northern y el Horror-on-Sea (Reino Unido).
El proyecto es resultado de la asociación entre las productoras rosarinas Reina de Pike e Inspiria, junto a la porteña Doménica Films, con la condición de que el rodaje se realizara en la región. El rodaje se desarrolló durante cuatro semanas en una casa de Alvear, locación que, según el productor Gabriel Palermo, «ya era bastante aterradora» por sí misma.
El equipo técnico incluyó a profesionales locales y a figuras con experiencia en el género del terror, como el director de fotografía Mariano Suárez, el director de arte Brujo Conti y el encargado de efectos especiales Marcos Berta, quienes participaron previamente en «Cuando acecha la maldad». El elenco está integrado por Edgardo Molinelli, Vilma Echeverría, Mateo Berti Tallarico, Julieta Palermo, Santino Resta, Mayra Sánchez, Guadalupe Aldaz Gallo, Lorenzo Crespo, Miguel Ángel Bosco y Virginia Garófalo.
En diálogo con medios locales, Palermo destacó que «Memoria de una madre» significó la primera incursión de Inspiria en el género de terror, atractivo por su nicho de público fiel y su potencial comercial. Resaltó que, más allá de los elementos sobrenaturales, la película se sostiene como «un drama familiar muy complejo, con una cuestión psicológica muy interesante y bien tratada».
El productor también valoró el reconocimiento internacional obtenido: «Con toda la oferta que hay de películas de terror, que una película argentina gane en un festival tan prestigioso como el de Canadá es genial».
