Tras un temporal que dejó 230 mm en 14 horas, la ciudad logró drenar el agua, pero la crecida del arroyo El Rey mantiene en alerta a las autoridades y vecinos de zonas bajas.
Un frente de tormenta descargó 230 milímetros de lluvia en 14 horas sobre Reconquista, con un pico de 90 milímetros en dos horas. Si bien el casco urbano logró drenar el excedente hídrico, la atención se concentra ahora en el cauce del arroyo El Rey, que se encuentra al límite de su capacidad.
El intendente Amadeo Enrique Vallejos confirmó que la situación es de «extrema fragilidad». El foco de peligro se desplazó hacia las zonas bajas, especialmente en el Callejón de La Cortada, donde viven unas 250 familias y el agua ya ocupa cunetas y parte de las calles.
Vallejos detalló que el nivel del cauce está más de un metro por encima del nivel de las casas, y que, de no existir el sistema de contención, el agua habría avanzado cinco cuadras hacia el corazón de la ciudad, afectando la Plaza Central.
En el aspecto social, se estima que más de 40.000 vecinos sufrieron el ingreso de agua en sus hogares, en muchos casos superando los 80 centímetros, con pérdidas de bienes. El municipio despliega operativos sanitarios para prevenir brotes de leptospirosis.
En cuanto a la infraestructura, el intendente destacó que las zonas donde se finalizó la primera etapa del Plan Integral de Desagües en 2023 respondieron con éxito. Sin embargo, señaló que las etapas 2, 3 y 4 fueron suspendidas en diciembre tras el cambio de gestión nacional. Ante esto, el municipio busca el respaldo de la Provincia para avanzar en obras clave consideradas vitales.
