El piloto de Haas, Oliver Bearman, explicó su visión del accidente con el argentino Franco Colapinto, atribuyendo el hecho principalmente a la gran diferencia de velocidad generada por el nuevo reglamento.
Tras el accidente ocurrido en el Gran Premio de Japón en el circuito de Suzuka, surgieron versiones que señalaban duras críticas del piloto inglés Oliver Bearman hacia el argentino Franco Colapinto. Sin embargo, en una entrevista para el programa ‘Up To Speed’, Bearman ofreció un análisis más matizado del incidente.
El piloto de Haas relató lo sucedido desde su perspectiva, explicando que la causa principal fue la enorme diferencia de velocidad entre su monoplaza y el Alpine de Colapinto, un resultado que atribuyó al actual reglamento de la Fórmula 1. ‘Es la primera vez en la historia, o al menos en el último tiempo que recuerdo, que dos coches que luchan por una posición tienen una diferencia tan grande de velocidad’, afirmó Bearman. ‘Y eso es realmente un resultado desafortunado de estas regulaciones’, agregó.
Respecto a la acción de Colapinto, Bearman comentó: ‘Franco estaba delante mío para defender su posición. El año pasado probablemente hubiera estado bien con una diferencia de 5 o 10 kilómetros. Pero con 50 kph no me dejó espacio y tuve que evitar un choque que pudo ser peor’. El piloto reconoció que no estuvo contento con la maniobra, pero enfatizó que el contexto reglamentario fue clave.
Bearman también se refirió a una reunión de pilotos previa al accidente, donde se habló de la necesidad de mayor respeto en los adelantamientos debido a las nuevas velocidades. ‘Sí, muévete, muévete para defender tu posición’, expresó, ‘pero con un poco más de tiempo porque las diferencias de velocidad son más grandes que nunca en nuestro deporte. Y dos días después pasa el accidente, lo cual para mí fue inaceptable’. Cabe aclarar que el piloto no calificó la acción de Colapinto como ‘inaceptable’, sino el hecho de que el accidente ocurriera tras esa charla.
Al ser consultado sobre si era realista pedir a los pilotos que sean más predecibles al defender, Bearman consideró que no era una solución definitiva. ‘No creo sea una solución, es más bien un parche’, señaló, argumentando que el foco debe estar en ajustar las regulaciones con la FIA para evitar diferencias de velocidad tan extremas, que comparó con ‘un auto que va en vuelta de enfriamiento versus uno empujando’.
