La institución educativa de Rosario informó que activó los protocolos correspondientes y destacó el trabajo con las autoridades provinciales y congregacionales para garantizar la seguridad.
Las autoridades del Colegio María Auxiliadora de Rosario emitieron un comunicado en respuesta a la advertencia de un padre, quien denunció que un estudiante de primer año exhibió una bala en clase en dos oportunidades durante la semana.
Desde el equipo de Animación, Gestión y Acompañamiento de la institución explicaron que «se han respetado todos los Protocolos de Seguridad de la Provincia de Santa Fe y el Protocolo de Cuidado, propio de la Inspectoría «Laura Vicuña» de las Hijas de María Auxiliadora a los fines de garantizar el bienestar y la integridad de los alumnos».
En el texto, la institución calificó el hecho como «efecto de una sociedad que día a día profundiza sus desigualdades y la violencia en que vive» y se comprometió, como escuela salesiana, a «continuar acompañando todo aquello que atraviesa la vida de nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes». Asimismo, señalaron que «la complejidad de la situación requiere de tiempo, de análisis y discernimiento para tomar las decisiones que el caso requiera para el bien de todos».
El comunicado sostiene que el colegio seguirá trabajando con las autoridades del Ministerio de Educación de Santa Fe y de la congregación para «asegurar el derecho a la educación y hacer de nuestra escuela un espacio de prevención y de construcción de lazos donde cada estudiante encuentre reconocimiento, sostén y posibilidad de sentirse parte».
Paralelamente, estudiantes de quinto año, en su rol de referentes, remarcaron la importancia de «estar atentos a los otros, en especial al que está siendo acusado gravemente». Expresaron que dentro de la escuela se construye «un clima de calma y contención» y buscaron que su voz «también sea escuchada».
El hecho se conoció en un contexto marcado por el reciente suceso ocurrido en San Cristóbal, que generó conmoción en la provincia. Según relató un padre identificado como Pablo a LT8, el incidente en el María Auxiliadora comenzó cuando un compañero le mostró una bala a su hijo el lunes. Ante la repetición del hecho este jueves, algunos padres plantearon su inquietud, decidieron no enviar a sus hijos a clases el viernes o solicitaron una reunión con las autoridades del colegio.
Fuentes oficiales, comprendiendo la inquietud, señalaron que el alumno «fue a la escuela el lunes con una bala, pero no amenazó a nadie» y que las autoridades «están tomando cartas en el asunto y están hablando con la familia del chico involucrado».
