Representantes de la Iglesia Católica se reunieron con ediles en el Palacio Vasallo para dialogar sobre pobreza, ayuda alimentaria, adicciones y la regulación de los cuidacoches.
La Pastoral Social de Rosario mantuvo un encuentro con concejales en el Palacio Vasallo para intercambiar opiniones sobre la situación social, la pobreza y el incremento en la demanda de ayuda alimentaria. Durante la reunión se abordaron temas como la difícil situación de jubilados y personas con discapacidad, el aumento del desempleo, el deterioro del poder adquisitivo y las adicciones.
Integrantes de la Pastoral Social señalaron que la Iglesia aborda estos temas desde la perspectiva de la Doctrina Social, cuyo concepto central es «la dignidad inviolable de la persona humana». «Este fundamento ético busca ordenar la vida social, económica y política bajo principios de justicia y caridad, promoviendo el bien común, la solidaridad y la subsidiariedad», agregaron.
Uno de los ejes del diálogo fue la situación de los cuidacoches o «trapitos». Fabián Monte, vicepresidente de Cáritas Rosario, expresó su postura en contra de la prohibición: «Prohibirlos es ponerlos bajo la alfombra. Pero el problema se hará tan elevado que nos terminaremos rompiendo la cabeza». Monte aclaró el repudio de la Iglesia a cualquier violencia o extorsión, pero destacó que muchos viven de esa actividad, por lo que abogó por una regulación en lugar de una eliminación. «No creo que prohibir sea la solución. Siempre pagan justos por pecadores», reflexionó.
Del encuentro participaron la presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck, y los concejales Leo Caruana, Manuel Sciutto, Julián Ferrero, Alicia Pino, Anahí Schibelbein, Norma López, Sabrina Prence y Pablo Gavira.
