La diputada nacional Julia Strada cuestionó movimientos empresariales de la firma láctea y de sociedades vinculadas a sus dueños, en medio de un conflicto laboral que se extiende desde diciembre.
La crisis en la empresa láctea santafesina Lácteos Verónica se complejiza con nuevas denuncias públicas. La diputada nacional Julia Strada puso bajo la lupa una serie de movimientos societarios y decisiones comerciales vinculadas a la familia Espiñeira, propietaria de la firma, que, a su juicio, podrían configurar un escenario de vaciamiento.
El conflicto laboral mantiene a aproximadamente 700 trabajadores sin percibir sus salarios desde diciembre pasado, sumado a reducciones de jornada y una paralización casi total de las plantas ubicadas en Clason, Lehmann y Suardi, en la provincia de Santa Fe.
Uno de los puntos centrales de la denuncia se refiere a ‘Las Becerras S.A.’, un tambo propiedad de la familia Espiñeira que históricamente proveía de materia prima a Lácteos Verónica. Según señaló Strada, esta empresa habría dejado de abastecer a la láctea para vender su producción a otras compañías del sector.
Además, la legisladora destacó la creación de tres nuevas sociedades anónimas en septiembre de 2025, vinculadas a integrantes de la familia Espiñeira y con objetos sociales similares a los de Lácteos Verónica: Kawsay S.A. (Rosario), Agro Prada S.A. (Ciudad de Buenos Aires) y Grandal Agropecuaria S.A. (Ciudad de Buenos Aires). Strada se preguntó si existe una relación entre la crisis de la empresa y el surgimiento de estas nuevas firmas.
El reclamo también se dirige hacia las autoridades. «¿Las autoridades de Santa Fe cruzaron estos datos? ¿La Secretaría de Trabajo nacional se hace cargo? ¿La Justicia tomó nota? Los 700 trabajadores merecen una respuesta», sostuvo la diputada.
La situación de la empresa ya había sido tratada en el Congreso Nacional. El pasado 12 de marzo se presentó un proyecto de resolución, impulsado por la diputada Caren Tepp y otros legisladores, expresando preocupación por la paralización productiva, el cierre de depósitos y el impacto sobre los trabajadores y la cadena láctea. Según el proyecto, las presentaciones de la empresa para un plan preventivo de crisis fueron rechazadas por no presentar balances.
La crisis de Lácteos Verónica afecta de lleno a la cuenca lechera santafesina y genera incertidumbre sobre el futuro de una de las compañías históricas del sector.
