Trabajadores y gremios de Rosario denuncian un proceso de reducción de servicios y personal en los policlínicos Pami I y II, mientras desde la obra social nacional se impulsan reestructuraciones. El Concejo Municipal manifestó su preocupación.
En Rosario, trabajadores y sindicatos han realizado denuncias sobre un proceso de reducción de servicios y personal en los policlínicos Pami I y II. Según informaron, esto incluiría la no renovación de contratos a delegados gremiales y la derivación de afiliados al sector privado.
Melina Gutiérrez, secretaria general de la junta interna de ATE Pami en Rosario, afirmó que no figura en la lista de renovaciones de su contrato, que vencía esta semana. Además, señaló que desde el 1º de abril se habrían reasignado 3.000 afiliados (1.500 de cada policlínico) al sector privado, y que en total ya se habrían dado de baja cerca de 10.000 afiliados en la ciudad.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE nacional, calificó la posible desvinculación de Gutiérrez como una «represalia» por sus reclamos. Este miércoles, el Frente Intersindical Pami Rosario convocó a una movilización frente al Pami I, en rechazo al «desfinanciamiento de la salud pública y la persecución gremial».
El Concejo Municipal de Rosario, por su parte, se pronunció en estado de alarma a mediados de marzo por la situación del Pami I, aprobando un mensaje a las autoridades nacionales que reclama medidas ante las denuncias por fallas en la atención y deterioro del servicio. La resolución fue aprobada por mayoría, con el rechazo del bloque de La Libertad Avanza.
Desde la asunción del gobierno nacional en diciembre de 2023, los efectores propios del Pami en Rosario han atravesado un proceso de contracción presupuestaria y reestructuración. El presupuesto nacional para Salud registró una caída acumulada del 34% entre 2023 y 2025. En los policlínicos locales, esto se tradujo en interrupciones en la compra de insumos, reprogramación de cirugías y una ola de despidos a inicios de 2025 que afectó a 12 profesionales, generando una reducción en la cantidad de intervenciones quirúrgicas diarias.
Actualmente, cobra fuerza el proyecto oficial de transformar al Pami I en un centro de baja complejidad, lo que, según advierten los gremios, implicaría el cierre de camas de internación crítica y la derivación masiva de jubilados al sector privado.
