Un cirujano plástico fue condenado por la justicia tras la muerte de una paciente de 32 años, ocurrida como consecuencia de complicaciones posteriores a una intervención estética. La decisión judicial revirtió un fallo anterior que había absuelto al profesional médico.
Un fallo que cambia la sentencia
La Sala II de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional, integrada por los jueces Eugenio Sarrabayrouse, Daniel Morin y Horacio Días, dictaminó por mayoría la culpabilidad del médico. El cirujano, identificado como Armando Jorge Donati, había sido absuelto en un juicio oral celebrado en febrero de 2025, junto con un anestesiólogo que también fue socio de la clínica donde se realizó la operación.
El caso se remonta a noviembre de 2017, cuando Sandra Romina Candia Flores se sometió a una liposucción y dermolipectomía abdominal en la Clínica Matienzo, ubicada en el barrio de Belgrano. El establecimiento no contaba con la habilitación correspondiente para realizar procedimientos quirúrgicos.
La omisión que agravó el cuadro
Tras la intervención, la paciente sufrió un shock hipovolémico. Según determinó la fiscalía, el médico no dispuso el traslado urgente a un centro de mayor complejidad durante las primeras y cruciales horas. La mujer permaneció aproximadamente 17 horas sin la atención adecuada, lo que incrementó de manera significativa el riesgo de muerte.
«El comportamiento demostró una inoperancia supina, una desidia que rebela y una altísima dosis de falta de escrúpulos, privando a Romina de la chance de revertir el cuadro y permanecer con vida», sostuvo el fiscal general Nicolás Amelotti durante los alegatos. La representación legal de la familia de la víctima estuvo a cargo del abogado Carlos Mazzulla.
Consecuencias fatales y fundamentos del fallo
La demora en el traslado derivó en una falla multiorgánica por falta de oxígeno, causando daños irreversibles. Candia Flores fue internada finalmente en el Sanatorio Güemes, donde falleció el 16 de diciembre de 2017, después de 31 días de hospitalización.
Los magistrados de Casación establecieron en su resolución que «no existe duda alguna respecto a la relación de causalidad entre la operación llevada a cabo por Donati, las complicaciones surgidas en el posoperatorio y el deceso de la paciente». El fallo destacó la infracción al deber de cuidado y la omisión posterior como elementos clave para la condena.
Próximos pasos en el proceso
Con los votos de los jueces Morin y Sarrabayrouse, se decidió apartar al magistrado que intervino en el debate oral anterior y establecer una nueva audiencia con otro funcionario. Este será el encargado de definir la pena concreta para el cirujano condenado. La fiscalía había solicitado una condena de cinco años de prisión y la inhabilitación para el ejercicio de la medicina.
El caso pone en evidencia los graves riesgos asociados a intervenciones estéticas realizadas en establecimientos no autorizados y la responsabilidad profesional en el manejo de las emergencias postoperatorias.
