En una tarde calurosa en el estadio Gabino Sosa, Leones FC escribió el primer capítulo victorioso de su corta historia en el fútbol profesional. El equipo, fundado por la familia Messi, se impuso por la mínima diferencia a Central Córdoba de Rosario, en un encuentro que generó una expectativa inusual para tratarse de un cruce sin antecedentes.
Un triunfo sin alharacas
La celebración del conjunto visitante fue contenida. Sus seguidores, ubicados en la tribuna de tablones que da a la calle Gálvez, festejaron con abrazos discretos y gestos de alivio, lejos de la efervescencia tradicional. Un cartel artesanal que rezaba «Familia LeonesFC» era el único elemento de animación visible. Al finalizar el partido, los jugadores se acercaron a esa pequeña hinchada para compartir el momento histórico.
La presencia de Jorge Messi
Desde lo alto de las gradas, Jorge Messi, padre de Lionel y figura clave detrás del proyecto, siguió atentamente el desarrollo del juego. Acompañado por aproximadamente 150 personas, el dirigente intercambió gestos de complicidad con el plantel durante los 90 minutos, manteniendo un perfil bajo pese a algún comentario aislado desde las plateas.
Un gol fortuito define el partido
Desde lo futbolístico, el encuentro no destacó por su calidad. Central Córdoba, local y con mayor necesidad de puntos, mostró más iniciativa pero no logró concretar sus ocasiones. La única diferencia llegó de manera inesperada: un remate lejano de Alejo Fernández dio en el travesaño, rebotó en el arquero Giroldi y terminó en el fondo de la red, otorgando a Leones FC tres puntos que no parecían al alcance según el desarrollo.
Un Gabino Sosa con ambiente
El estadio del «Matador» presentó un inusual lleno, impulsado principalmente por la hinchada local que busca recuperar ilusiones tras una frustrante campaña anterior. Las plateas comenzaron a ocuparse temprano, mientras que la popular se tiñó de azul y rojo con la llegada masiva de simpatizantes charrúas por la calle Virasoro.
Otras presencias destacadas
Además de Jorge Messi, en las instalaciones se registró la presencia de Ignacio Boero, presidente de Newell’s Old Boys, quien llegó acompañado de Omar Vicente, su par de Central Córdoba. Ambos dirigentes compartieron un breve saludo con Messi antes del inicio del encuentro, en un gesto de camaradería institucional.
Al pitazo final, mientras los hinchas locales abandonaban el estadio con evidente disgusto, los seguidores de Leones FC guardaron su modesto cartel y se retiraron con sonrisas amplias. Habían sido testigos del primer triunfo significativo de un proyecto que, más allá de los apellidos famosos que lo respaldan, comienza a construir su propia identidad en el difícil mundo del fútbol profesional argentino.
