En la recta final hacia los premios Oscar, el actor Timothée Chalamet tuvo un brevísimo desliz en una entrevista. Y bastaron unas pocas palabras para convertirlo de repente en el «enemigo» del mundo del ballet y la ópera, e incluso hay quienes creen que las repercusiones mundiales podrían afectar sus chances en la entrega de premios de este fin de semana de la Academia de Cine, donde está nominado a mejor actor por «Marty Supreme».
Chalamet participó con el actor Matthew McConaughey en un evento organizado por CNN y la revista Variety el pasado 24 de febrero, en la Universidad de Texas en Austin. Allí dijo: “Admiro a las personas que van a un programa de entrevistas y dicen: tenemos que mantener vivos los cines. Tenemos que mantener vivo este género. Y otra parte de mí siente que si la gente quiere verlo —como ocurrió con ‘Barbie’ y ‘Oppenheimer’— lo van a ver, van a hacer el esfuerzo y van a ser ruidosos y estar orgullosos por ello”.
Pero la siguiente frase fue una bomba que todavía genera su onda expansiva: «Yo no quiero estar trabajando en ballet o en ópera, o en cosas donde se dice algo así como: mantengamos viva esta cosa, aunque sea como que ya a nadie le importa esto».
Pese a que rápidamente quiso enmendar su paso en falso («todo mi respeto para toda la gente del ballet y la ópera», remarcó), el daño ya estaba hecho.
Embed – https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/MrFreaki/status/2030059266745213215&partner=&hide_thread=false
En la primera semana de marzo se viralizaron las declaraciones de Chalamet, ya en plena carrera por los premios Oscar. Y las instituciones no tardaron en responder.
The Metropolitan Opera de Nueva York arrobó a Chalamet en Instagram con un video pidiendo respeto para la gente de la ópera y el ballet.
La directora de orquesta mexicana Alondra de la Parra, a cargo de Fundación Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid, en España, también grabó un video en respuesta al actor, en el que dice: “Oye, Timothée, lamento que no quieras ser parte de esto. Quizás quieras reconsiderarlo, y no estamos intentando mantenerlo vivo. Está muy vivo”.
El bailarín colombiano Fernando Montaño, quien trabaja para el Royal Ballet de Londres, compartió una carta abierta en redes sociales en la que le decía que comparar las expresiones artísticas limita el entendimiento.
Otras instituciones también grabaron videos de respuesta, como el porteño Teatro Colón, el Teatro Municipal de Santiago de Chile, The English National Opera de Londres, The Boston Ballet y la Wiener Staatsoper, la ópera estatal de Viena. El Royal Ballet and Opera, de Reino Unido, también difundió un video respaldado esta actividad artística.
Pero la respuesta más original provino de la Ópera de Seattle, que escribió en Instagram que ofrecía un descuento de 14 % en asientos selectos de la ópera “Carmen” usando el código promocional “TIMOTHEE”.
Otras respuestas fueron menos benignas, como la de la cantante de ópera ganadora del premio Grammy Isabel Leonard: “Honestamente, me sorprende que alguien aparentemente tan exitoso pueda ser tan poco elocuente y de mente cerrada en sus opiniones sobre el arte mientras se considera a sí mismo artista, como solo imaginaría que uno lo haría siendo actor”.
Entertainmet Weekly fue más lejos y demostró que esta opinión del actor no fue un exabrupto sino una idea que repitió a lo largo de los años. La revista encontró un video de TikTok del 1º de octubre de 2019 en el que Chalamet se refiere a la ópera y el ballet como «una forma de arte moribunda o algo por el estilo».
