Sin margen de error, la dupla técnica Leprosa -Favio Orsi y Sergio Gómez- enfrentan tal vez el partido más complejo de sus cortas carreras; incluso más que algún cotejo de su Platense Campeón.
Como sea, en la tardecita de este lunes se resolverá el futuro para la dupla técnica. En el peor de los casos, intuimos, significará la pérdida del trabajo; pero para el rojinegro sería, sin dudas, una cuasi tragedia.
Es que en el partido contra Riestra un empate de poco sirve, aunque hay una corriente de opinión que sostiene que “lo primero es dejar de perder”. Suena a poco, claro, pero una mirada a tener en cuenta.
Con todo, esta perspectiva tiene dos inconvenientes: en primer lugar, la gran mayoría de los hinchas esperan, por fin, una victoria a como dé lugar.
La otra cuestión son los caminos a la victoria; si es azarosa, se festejará, claro, pero el futuro seguirá siendo incierto.
El argumento es que se puede “trabajar” más tranquilo. En realidad, se puede trabajar (jugar a la pelota) cuando hay una idea de juego, un planteo táctico claro y sabiendo cuáles son hombres para llevar adelante la tarea.
Quien dirige es responsable de la idea y también de la puesta en escena. Ocurre que a veces existe en un plantel alguien que puede “salvar” al equipo; no es el caso de este Newell´s.
Pero si puede haber alguna estrategia para asumir la carencia. ¿Puede ser la “pelota parada”? Puede, a condición de armar una estructura acorde.
Lo que suena es al menos curioso. Cambios de nombres los cuales no están directamente relacionados con el juego. En el futbol no existen los atajos. La formula es jugar bien.
¿Y qué es eso? Pasarle la pelota a los compañeros y pensar siempre en el arco de enfrente.
Sobre esa premisa, el esquema que usted prefiera.
Por ahora, a cruzar los dedos y tocar madera.
