Tras la difusión en el llamado a licitación para el concesionamiento de una parte de la autopista Rosario-Buenos Aires, avenida Circunvalación y la ruta nacional 33 desde Pérez hasta Trenque Lauquen, se conocieron detalles del pliego con las claves del nuevo contrato: se construirá un tercer carril en la autopista a Buenos Aires, entre Rosario y la A012, mientras que la Circunvalación no tendrá cabinas de peaje pero se deberá reconstruir la iluminación del anillo vial y mejorar el estado de transitabilidad.
El 7 de mayo próximo será la fecha límite para la presentación de las ofertas. La concesión será hasta 30 años de explotación y el mantenimiento se hará a través del cobro de peaje a los usuarios a través del sistema free flow, o de barreras automáticas.
La Red Federal de Concesiones dio este miércoles otro paso estratégico. El gobierno nacional lanzó la licitación pública para la concesión de cuatro tramos de rutas nacionales que incluyen la avenida de Circunvalación de Rosario, un segmento importante de la autopista a Buenos Aires hasta San Nicolás y gran parte de la ruta nacional 33 en el sur de Santa Fe, incluyendo el tramo bonaerense hasta Trenque Lauquen. Esta concesión abarca la construcción, la explotación, administración y mantenimiento de estos corredores viales.
Plazos de la nueva concesión
En total se licitará la concesión de más de 2.500 kilómetros de ruta divididos en cuatro conexiones, el tramo Mediterráneo, el Puntano, el Portuario Sur y el Portuario Norte en lo que se denomina la etapa II-B. Los pliegos a los que accedió La Capital establecen un periodo de consultas de pliegos hasta el 27 de abril y un plazo para presentar las ofertas hasta el 7 de mayo. Extraoficialmente se estima que la adjudicación se hará a los 60 días, y algo trascendental: la realización del tercer carril (que tiene ya su proyecto aprobado) comience antes de fin de año entre la A008 (Circunvalación) y la A012.
Las licitaciones en marcha tendrán un plazo de 20 años, con la opción de extenderlo a 30 años. Este nuevo esquema marca la puesta en marcha de un paradigma claro: la inversión del Estado es nula ya que en el nuevo esquema que presenta la administración del presidente Javier Milei, el concesionario privado realiza la inversión y recibe la retribución cobrando un peaje a los autos, camiones y demás vehículos que transitan la ruta.
Conexiones estratégicas
En lo que hace al tramo Portuario Norte, la Circunvalación no tendrá ninguna cabina de peaje, mientras que por la ruta 33 se podrán colocar cinco cabinas. Esta nueva licitación para adjudicar a privados el mantenimiento vial, se suma a lo ya adjudicado (ruta nacional 174 del puente Rosario-Victoria a la concesionaria Conexión Alto Delta).
Son dos tramos que en la región implican la jerarquización de rutas por donde transita el desarrollo productivo y logístico del área metropolitana.
Repercusiones
Frente a esta nueva convocatoria lanzada desde el gobierno nacional, el concejal por La Libertad Avanza (LLA) Juan Pedro Aleart consideró que se trata de «una gran noticia para los rosarinos que se incluya como obra obligatoria el tan esperado tercer carril de la autopista a Buenos Aires hasta la A-012», para agregar: «Es importante que la gente sepa que a esta obra la hará la empresa que gane la concesión y será financiada por quienes utilicen la autopista pagando el peaje correspondiente, es decir, que el ciudadano que no la use no pondrá un peso de su bolsillo».
En esta línea el edil libertario consideró que «el rosarino debe saber que habrá obras en Circunvalación y que no habrá peajes sobre la avenida».
El llamado a licitación cae tras reiterados reclamos desde los gobiernos y los usuarios de la avenida circunvalación. Calzadas destruidas, falta de iluminación y una señalización que deja mucho que desear, se suman a la reciente caída del puente peatonal, en el sur de Rosario, que si bien no fue por un problema de mantenimiento, será una tarea más para el futuro concesionario.
La ruta nacional 33, comienza su explotación en manos privadas desde Cabín 9 y llega hasta Rufino, en el extremo suroeste de la provincia.
Como en el resto de las conexiones que integran este tramo, el concesionario que se haga de la licitación tendrá obras iniciales de puesta en valor y obras de rehabilitación. Con la salvedad de que el tramo de la 33 que une Rufino en Santa Fe con General Villegas en Buenos Aires deberá ser intervenido para su repavimentación y reconstrucción de banquinas.
La novedad que presenta la concesión es la posibilidad de habilitar cinco cabinas de peajes sobre la ruta nacional 33. Una forma de «hacer caja» para solventar el estado peligroso de la calzada que se presenta en la actualidad.
El gobierno nacional dispone en el llamado licitatorio de cinco puntos (dos en provincia de Buenos Aires y tres en Santa Fe). En la provincia, ofrece el kilómetro 543 de la ruta a la altura de Rufino como primer peaje, otro en Venado Tuerto y el último en Casilda, estos dos últimos funcionaron durante años y quedaron abandonados. De todas formas, el concesionario podrá solicitar nuevas estaciones de peaje que deben ser aprobadas.
