El Chaqueño Palavecino, quien se vio envuelto en una polémica tras invitar al escenario del festival Jesús María al presidente de la Nación, Javier Milei, fue expulsado de una agrupación denominada Asociación Federal de Raíces Criollas, pero el músico folclórico fue tajante en su respuesta: «No la conozco».
La polémica comenzó en el Festival Nacional de la Doma y el Folklore de Jesús María, cuando el Chaqueño Palavecino invitó al presidente Milei a subir al escenario, e incluso ambos cantaron «Amor salvaje».
Este lunes, la Asociación Federal de Raíces Criollas anunció la «expulsión definitiva» de Palavecino. «Las expresiones y el marco político en el que se desarrolló dicho evento no representan ni reflejan los valores históricos, culturales y sociales que esta asociación sostiene», argumentaron.
Pero el músico fue muy claro en su descargo: “Todas estas cuestiones de asociaciones es nueva para mí, no tengo nada que ver ni la conozco».
“No puedo entender esto. Estamos en democracia y es un presidente”, sostuvo en el programa televisivo «Lape Club Social», de América TV, y añadió: «No voy a dejar de cantar porque ellos no quieran. Estamos todos locos”.
El Chaqueño aseveró: «Lo único que sé es que trabajé toda la vida y esto es trabajo. El único juez y a quien me debo es el público”. Y concluyó: «Yo quiero lo mejor para mi Argentina. Si este presidente hace las cosas bien y nos va bien, bienvenido sea. Yo no soy político, yo busco la forma de apoyar y hago lo que tengo que hacer. Le deseo lo mejor a lo que nos gobiernan».
La Asociación Federal de Raíces Criollas, que tiene como única presencia digital una página de Facebook, se presenta como «una institución argentina dedicada a la defensa y difusión del folclore nacional» con «50 años de trayectoria». En su última publicación da la «bienvenida al Salón de la Fama del Folclore Nacional Argentino al expresidente Alberto Fernández, en reconocimiento a su compromiso sostenido con la cultura popular, la identidad nacional y el trabajo de las instituciones que defienden nuestras raíces».
